El calendario vuelve a situar este 9 de agosto de 2026 ante dos acontecimientos que forman parte de algunos de los capítulos más trascendentes del siglo XX. La fecha recuerda el bombardeo atómico de Nagasaki, ocurrido en Japón en 1945, y la dimisión del presidente estadounidense Richard Nixon en 1974 en plena crisis del Watergate.
Son dos hechos de naturaleza muy diferente, pero ambos tuvieron consecuencias de enorme alcance. El primero quedó ligado para siempre al final de la Segunda Guerra Mundial y a la devastación provocada por las armas nucleares. El segundo abrió un episodio sin precedentes en la historia política estadounidense: Nixon se convirtió en el primer presidente del país en abandonar voluntariamente el cargo mediante su dimisión.
9 de agosto de 1945: Nagasaki sufre el segundo bombardeo atómico
A las 11.02 horas del 9 de agosto de 1945, una bomba atómica explotó sobre Nagasaki. La documentación histórica conservada por la propia ciudad japonesa señala esa hora como el momento en el que la explosión devastó buena parte de la población.
Se trataba del segundo ataque con un arma atómica utilizado en una guerra, después del lanzamiento realizado sobre Hiroshima tres días antes, el 6 de agosto. Fuentes históricas del Departamento de Energía estadounidense confirman que las bombas fueron empleadas sobre Hiroshima y Nagasaki los días 6 y 9 de agosto de 1945, respectivamente.
Determinar con absoluta precisión el número de víctimas de Nagasaki ha sido históricamente complejo. La administración municipal explica que la destrucción de registros, la parálisis de los servicios públicos tras la explosión y las posteriores muertes asociadas a los efectos de la radiación dificultaron el recuento. El Gobierno municipal adoptó oficialmente una estimación de más de 70.000 fallecidos; un informe de 1950 calculó 73.884 muertos y 74.909 heridos.
Ochenta y un años después, el 9 de agosto continúa siendo una fecha vinculada en Nagasaki al recuerdo de las víctimas y al mensaje contra las armas nucleares. La propia ciudad mantiene espacios, archivos y testimonios destinados a preservar la memoria de lo ocurrido.
9 de agosto de 1974: Richard Nixon abandona la Casa Blanca
Veintinueve años después de Nagasaki, el 9 de agosto volvió a quedar señalado en los libros de historia, esta vez por una crisis política que sacudió a Estados Unidos.
El 9 de agosto de 1974, Richard Nixon hizo efectiva su dimisión como presidente en medio del escándalo Watergate. Los Archivos Nacionales de Estados Unidos conservan la carta de renuncia y detallan que el documento entró formalmente en vigor cuando el secretario de Estado, Henry Kissinger, lo rubricó a las 11.35 horas.
Nixon había comunicado públicamente su decisión la noche anterior. Su marcha cerraba una crisis política que había enfrentado a la Presidencia con diferentes instituciones estadounidenses y que amenazaba con desembocar en un proceso de destitución.
Ese mismo 9 de agosto, el vicepresidente Gerald R. Ford prestó juramento como 38.º presidente de Estados Unidos en la Sala Este de la Casa Blanca. Nunca antes un presidente estadounidense había llegado al cargo en aquellas circunstancias, tras la dimisión de su antecesor.
Al asumir la Presidencia, Ford pronunció una de las frases que terminarían identificándose con aquel momento: “Our long national nightmare is over”, una referencia directa al traumático periodo político que el país acababa de atravesar.
Contexto y relevancia
Las efemérides de este 9 de agosto permiten observar dos formas muy diferentes en las que la historia puede cambiar en cuestión de horas.
En Nagasaki, la fecha permanece inevitablemente asociada a las consecuencias humanas de la guerra nuclear. La ciudad japonesa sigue conservando documentos, fotografías y testimonios de supervivientes para transmitir a generaciones posteriores lo ocurrido aquella mañana de 1945.
En Estados Unidos, el 9 de agosto de 1974 representa uno de los momentos más extraordinarios de su historia constitucional. La salida de Nixon y la inmediata toma de posesión de Gerald Ford permitieron que el relevo presidencial se produjera conforme a los mecanismos constitucionales pese a la gravedad de la crisis política.
Datos destacados
| Fecha | Acontecimiento | Dato clave |
|---|---|---|
| 9 de agosto de 1945 | Bombardeo atómico de Nagasaki | La explosión se produjo a las 11.02 horas |
| 9 de agosto de 1974 | Dimisión de Richard Nixon | Su renuncia se hizo efectiva y Gerald Ford asumió la Presidencia |
| 9 de agosto de 2026 | Aniversarios | 81 años de Nagasaki y 52 años de la dimisión de Nixon |
Los datos históricos de Nagasaki están documentados por la administración municipal de la ciudad, mientras que la dimisión de Nixon y la toma de posesión de Ford figuran en los fondos de los Archivos Nacionales de Estados Unidos.
Una fecha marcada por la memoria histórica
El 9 de agosto reúne así dos episodios que, pese a pertenecer a ámbitos muy diferentes, continúan presentes en la memoria histórica internacional. Nagasaki recuerda las consecuencias extremas de la guerra y de las armas nucleares, mientras que la renuncia de Nixon permanece como uno de los mayores terremotos políticos sufridos por la Presidencia estadounidense.
Este domingo, 9 de agosto de 2026, ambas efemérides vuelven a cumplir un nuevo aniversario y ofrecen una mirada a dos momentos del siglo XX cuyas consecuencias trascendieron ampliamente el día en que ocurrieron.












