El conflicto en Oriente Medio sacude el Euríbor y frena el optimismo sobre los tipos

El Euríbor cierra una semana de inusual volatilidad, tras dispararse el martes hasta el 2,552%, sufrir una fuerte caída al 2,369% al día siguiente y volver a repuntar este jueves hasta el 2,456%. Según Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, el Euríbor está reflejando la reacción anticipatoria de los mercados ante la posibilidad de interrupciones en el suministro energético mundial. “Si el conflicto no escala y el precio de la energía se estabiliza, lo razonable es que el euríbor vuelva a moverse dentro de su rango reciente”, señala Garriga. Lo más probable es que durante 2026 el euríbor oscile aproximadamente entre el 2% y el 2,4%, salvo que se produzca un shock energético de mayor magnitud” afirma Garriga.

El Euribor cierra una semana marcada por una volatilidad poco habitual en los últimos meses. Este pasado martes el indicador se disparó hasta el 2,552%, registrando su mayor subida diaria desde 2008. Un día después cayó con fuerza hasta el 2,369% y este jueves ha vuelto a repuntar hasta el 2,456%. Detrás de estos movimientos no hay un cambio inmediato en la política monetaria europea, sino un ajuste brusco de las expectativas de mercado ante el repunte del riesgo geopolítico y energético.

La escalada de tensión en Oriente Medio ha reactivado uno de los factores que más condicionan la economía global: el precio de la energía. Según explica Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, el movimiento del euríbor de esta semana refleja un mecanismo de anticipación que caracteriza a los mercados financieros ante la posibilidad de interrupciones en el flujo energético mundial.

Cuando aparece el riesgo de que la energía vuelva a encarecerse, el mercado revisa inmediatamente sus expectativas de inflación. Y si la inflación puede subir, también cambia la expectativa sobre los tipos de interés. El euríbor reacciona a esas expectativas antes incluso de que el banco central tome decisiones” detalla el experto.

Posible aumento de los tipos

Aunque la moderación progresiva de la inflación había alimentado la idea de que el ciclo de bajadas de tipos podría continuar gradualmente, desde Trioteca ya advertían a inicio de 2026 la posibilidad de que “tras un año de tipos prácticamente congelados, el siguiente ajuste del BCE podría ser una subida moderada”.

Si el encarecimiento del petróleo se consolidara, la inflación podría volver a mostrar resistencia a la baja, lo que obligaría al Banco Central Europeo a actuar con mayor cautela antes de tomar una decisión sobre los tipos de interés. “El euríbor no refleja el nivel actual de los tipos, sino lo que el mercado cree que ocurrirá en los próximos meses, cuando los inversores perciben que el BCE podría retrasar o frenar las bajadas previstas, el indicador se ajusta rápidamente. Eso es lo que explica el salto que vimos el martes” explica Garriga.

La corrección registrada el miércoles, indica el CEO de Trioteca, responde al mismo mecanismo: “A medida que los mercados percibieron que el conflicto podría no escalar de forma inmediata y que el precio del petróleo moderaba parte de su subida inicial, las expectativas se relajaron y el euríbor volvió a acercarse a niveles más próximos a los registrados en las últimas semanas”.

Oscilación entre el 2% y el 2,4%.

La evolución del indicador seguirá dependiendo fundamentalmente de tres factores: la trayectoria de la inflación en la eurozona, el ritmo de crecimiento económico y las decisiones que adopte el BCE en los próximos meses. A pesar de ello, el también cofundador de la Asociación Española de Brókeres Hipotecarios (AEBH) subraya que los movimientos registrados esta semana no implican necesariamente un cambio estructural en la tendencia del euríbor. 

Si el conflicto no escala y el precio de la energía se estabiliza, lo razonable es que el euríbor vuelva a moverse dentro de su rango reciente”, señala Garriga. En ese escenario, su previsión para el conjunto del año se mantiene prácticamente sin cambios: “Lo más probable es que durante 2026 el euríbor oscile aproximadamente entre el 2% y el 2,4%, salvo que se produzca un shock energético de mayor magnitud”.

Reducción en el ahorro mensual

Tras las subidas y bajadas, la media provisional del indicador en marzo se sitúa en torno al 2,337%, una décima por encima del 2,221% registrado en febrero. Si el mes terminara cerrando en ese entorno, el ahorro que venían experimentando muchos hipotecados en las revisiones recientes de sus cuotas podría reducirse ligeramente, aunque el impacto seguiría siendo moderado en comparación con los niveles registrados en años anteriores. Más allá del efecto inmediato sobre las hipotecas, el episodio vuelve a recordar hasta qué punto el precio del dinero depende de factores globales. “Las hipotecas se firman en España, pero el precio del dinero se decide en un mercado global. Por eso la geopolítica puede influir en el euríbor mucho antes de que los ciudadanos perciban cualquier cambio en la economía” sentencia Ricard Garriga

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