Los diputados por Ciudad Real, Carmen Fúnez y Enrique Belda, tras trasladar en las últimas semanas denuncias y propuestas sobre la crisis de Ceuta, subrayan que las vacaciones y desidia del gobierno socialista, que ha indignado a personas de todas las ideologías e intereses, también ha alcanzado al resto de asuntos que gestionan desde La Moncloa, y llaman la atención de los residentes de la provincia en dos asuntos muy concretos, que por su planteamiento desastroso tienen en común el haberse desarrollado a espaldas del parlamento y la ciudadanía:
FONDOS EUROPEOS
“El Gobierno de Sánchez ha ocultado al Congreso la novena modificación del plan de los fondos europeos Next Generation. El vicepresidente Cuerpo ha aprobado el cambio sin dar a conocer su contenido”, denuncian. Y es que el Gobierno ha modificado el 80% de los hitos y reformas pendientes a 24 días de que finalice el programa, continuando con la desastrosa gestión. “El Ejecutivo ha tenido que cambiar 320 medidas solo en 2026: existe un consenso generalizado sobre el fracaso que están teniendo los fondos europeos en el objetivo de transformar nuestra economía, después de una sucesión constante de rectificaciones”, valoran.
España ha renunciado a más de 61.000 millones de euros, el 38 % de los fondos, y esa devolución evidencia el fracaso de la planificación y ejecución de los Next Generation. La Comisión Europea ha tenido que salvar al Gobierno mediante una flexibilización de sus compromisos como, por ejemplo, la sustitución de la modernización de diez aviones Canadair para la extinción de incendios por vuelos de reconocimiento para cartografiar montes, o el recorte de 450 millones en políticas de infancia y adolescencia. “Los quebraderos de cabeza que los responsables de muchas instituciones locales afrontan en la gestión y justificación de fondos, no son correspondidos con la complicidad, ayuda y trabajo del Gobierno”, subrayan.
La parálisis de un Gobierno acorralado por la corrupción no puede justificar que las Cortes sigan sin conocer los motivos reales de una nueva modificación del plan ni el impacto efectivo de los fondos europeos sobre familias y empresas. El Plan de Recuperación ha sido reescrito muchas veces y ello exige la comparecencia urgente del Gobierno para explicar por qué ha tenido que modificar el 80% de los hitos pendientes, qué políticas han resultado penalizadas y cuál es el impacto real de esas improvisaciones sobre la economía española.
ENERGÍA. LA GESTIÓN IDEOLÓGICA DE LAS NUCLEARES
El Partido Popular estima que la extensión de la vida útil de la central nuclear de Almaraz en mitad de agosto y sin publicidad, implica el fracaso de la política energética del Gobierno, que se encontró un sistema eléctrico robusto y fiable, y al que han convertido en frágil, vulnerable y costoso. “La orden ministerial que autoriza alargar la vida útil de la central de Almaraz constituye la decisión de política energética y política económica más importante de esta legislatura y se ha aprobado a escondidas, sin dar explicaciones y en pleno mes de agosto”, constatan.
El Ejecutivo ha pasado de sostener que la energía nuclear era un problema, a necesitarla ahora como salvavidas antiapagones, en un giro radical en política energética. Recuerdan la diputada y el diputado que el PP llevaba años advirtiendo del camino erróneo que suponía el cierre nuclear, y subrayan que Alberto Núñez Feijóo ya se ha comprometido a cancelar el calendario propuesto por el Gobierno y ampliar la vida útil de todas las centrales, siempre que cuenten con el respaldo del Consejo de Seguridad Nuclear. “Mantener el cierre nuclear habría supuesto elevar el coste de la electricidad alrededor de un 25% para los hogares y un 35% para la industria, además de aumentar las emisiones de CO₂ y la dependencia energética del exterior”, informan. De haber estado Almaraz funcionando al cien por cien el 28 de abril del pasado año, el riesgo de colapso que sufrimos hubiera disminuido, pero Red Eléctrica permitió que un reactor operase al 75% y el otro permaneciera parado. La rectificación del Gobierno representa una victoria de la razón frente al dogmatismo ideológico del PSOE de Sánchez.












