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Montse Escobar, psicóloga humanista en Monarka Clinic: “La depresión del domingo es una señal de que algo en tu vida necesita cambiar”

Sentir ansiedad ante el inicio de la semana laboral puede convertirse en una señal de alarma cuando el malestar se repite de forma continuada y empieza a afectar al bienestar emocional, la motivación y la calidad de vida diaria. La especialista advierte de que la tristeza y apatía que aparecen los domingos pueden reflejar un exceso de exigencia y una falta de bienestar en la rutina diaria

Muchas personas han experimentado en algún momento del domingo por la tarde una sensación de ansiedad, tristeza o inquietud ante la inminente llegada del lunes y la vuelta a la rutina laboral.

Este fenómeno, conocido popularmente como “depresión del domingo”, se ha vuelto cada vez más visible en los últimos años y refleja un malestar emocional que va más allá de la simple pereza por comenzar la semana.

Se trata de un conjunto de emociones que aparecen al final del fin de semana, cuando se anticipa la vuelta al trabajo, y que pueden manifestarse en forma de irritabilidad, falta de motivación, nerviosismo o sensación de vacío. En algunos casos, este estado puede incluso interferir en el descanso y en la capacidad de disfrutar del tiempo libre.

De hecho, distintos estudios sobre el conocido fenómeno del “Sunday Scaries” apuntan a que el 80% de la población experimenta algún grado de ansiedad los domingos por la noche asociado a la semana laboral, especialmente en contextos de alta exigencia o estrés sostenido.

Según explica Montse Escobar, psicóloga humanista de Monarka Clinic, este estado emocional puede repetirse de forma cíclica y convertirse en una señal relevante sobre el bienestar personal: “La depresión del domingo es una señal de que algo en tu vida necesita cambiar”, afirma la especialista.

Más allá de una emoción puntual, la psicóloga advierte de que cuando este malestar se repite cada semana es importante prestarle atención, ya que puede estar reflejando una desconexión con el propio bienestar o con la forma en la que se está organizando la vida cotidiana.

Cuando esto se vuelve recurrente, está explicando que tu vida no está bien tal y como está y que hay algo que necesita revisarse en profundidad; no es solo una sensación puntual, sino una señal emocional sostenida que puede ser una gran invitación al cambio”, añade Montse Escobar.

En este sentido, los expertos en salud mental subrayan la importancia de no normalizar de forma automática el malestar asociado al inicio de la semana laboral, especialmente cuando empieza a condicionar el descanso del fin de semana o el estado emocional general. “Tenemos que introducir menos exigencia en nuestra rutina, dedicar tiempo a disfrutar con los amigos y recuperar espacios de descanso y bienestar personal. Además, estas emociones también nos llevan a preguntarnos si el trabajo que estamos haciendo realmente nos hace felices o si ha llegado el momento de plantearnos un cambio”, concluye Montse Escobar.

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