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Tus piernas también se van de vacaciones: cómo evitar la pesadez y la hinchazón en los viajes largos

El calor, la inmovilidad y los desplazamientos de varias horas pueden intensificar la pesadez y la hinchazón de las piernas, especialmente en personas con varices o insuficiencia venosa

Con la llegada de las vacaciones aumentan los desplazamientos de varias horas en coche, tren y avión, pero nuestras piernas no entienden de días libres. Permanecer mucho tiempo sentado o de pie, unido a las altas temperaturas del verano, puede intensificar la sensación de pesadez, hinchazón y cansancio en las piernas, especialmente en personas que ya presentan varices o insuficiencia venosa.

Durante el año, es habitual que personas que trabajan muchas horas delante de un ordenador, conduciendo o de pie lleguen al final de la jornada con los tobillos hinchados o las piernas pesadas. Sin embargo, esta situación puede reproducirse durante las vacaciones cuando se realizan viajes largos y se permanece durante horas en la misma posición.

Para nuestras piernas, es tan importante movernos como descansar. La inmovilidad prolongada favorece la pesadez, la hinchazón y el estancamiento venoso. Y si estos síntomas aparecen habitualmente, tenemos varices o cada vez necesitamos más tiempo para recuperarnos, conviene estudiar si existe un problema de insuficiencia venosa”, explica el Dr. Lorenzo Álvarez, especialista en Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular en Monarka Clinic.

La pantorrilla, una «bomba» para la circulación

Para que la sangre de las piernas vuelva hacia el corazón, el organismo cuenta con un mecanismo fundamental: la musculatura de la pantorrilla. Al caminar, los músculos comprimen las venas y favorecen el retorno de la sangre. Sin embargo, cuando permanecemos mucho tiempo sentados o de pie y apenas movemos las piernas, este mecanismo funciona con menor eficacia.

Nuestra pantorrilla funciona como una auténtica bomba muscular: cada vez que caminamos o movemos los tobillos ayudamos a impulsar la sangre hacia arriba. Por eso, durante un viaje largo, pequeños movimientos repetidos pueden ser mucho más importantes de lo que pensamos”, explica el Dr. Álvarez.

El calor del verano puede intensificar además algunas de estas molestias. Pesadez, hinchazón, sensación de tensión, picor o calambres que aparecen o empeoran al final del día pueden estar relacionados con un problema venoso, aunque tener las piernas cansadas no significa necesariamente sufrir insuficiencia venosa.

Del trabajo al avión: el mismo problema

Una persona puede pasar durante meses ocho horas sentada frente a un ordenador y sustituir esta rutina durante las vacaciones por seis horas dentro de un avión, un tren o un coche. En ambos casos, el factor que puede afectar a la circulación es el mismo: pasar demasiado tiempo sin activar la musculatura de las piernas.

Por ello, en desplazamientos prolongados, especialmente cuando superan aproximadamente las 4-6 horas, es recomendable romper la inmovilidad. En coche, realizando paradas y caminando unos minutos; en tren o avión, levantándose cuando sea posible; y, mientras se permanece sentado, mediante movimientos sencillos de tobillos, pies y pantorrillas.

No hace falta esperar a tener molestias para empezar a mover las piernas. En un viaje largo, levantarse, caminar unos minutos y hacer ejercicios sencillos con los tobillos mientras estamos sentados son gestos fáciles que deberíamos incorporar a nuestra rutina”, señala el especialista.

Además, según explica el experto, también es recomendable mantener una hidratación adecuada y utilizar ropa cómoda. En personas con tendencia a la hinchazón, varices o insuficiencia venosa, las medias de compresión graduada pueden ser útiles, aunque su utilización debe valorarse de forma individual.

¿Cuándo debemos consultar?

Las varices no son únicamente una cuestión estética. Cuando aparecen junto a pesadez, edema, dolor, picor o cambios en la piel, pueden formar parte de una enfermedad venosa crónica.

Si las molestias son frecuentes, persistentes o progresivas, una valoración por un especialista y, cuando está indicado, un estudio mediante eco-Doppler permiten determinar si existe insuficiencia venosa.

Tener las piernas pesadas después de un viaje no significa que exista una trombosis, pero tampoco debemos normalizar que la hinchazón o el dolor se repitan constantemente. Si los síntomas aparecen con frecuencia o van a más, es recomendable valorar qué hay detrás”, concluye el Dr. Álvarez.

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