La patronal en España lleva tiempo movilizada con el falso relato del fraude del absentismo. Lo venimos escuchando en distintos formatos: “los vagos que el lunes no vienen a trabajar”, “los jóvenes son unos memos porque cuando les deja la novia se cogen la baja”, “hay que premiar a los que madrugan y se esfuerzan” y así un largo etcétera de despropósitos que llenan cada semana las cabeceras de los medios de comunicación y horas de tertulia. Con ello arriman el ascua a su sardina que no es otra que el beneficio económico. Ahora es el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien se suma al movimiento contra la protección social y los derechos laborales en España. Pero vamos a intentar poner algo de luz, y coherencia, a tan mediático asunto.
El actual sistema de protección social en España estipula que, cuando una persona trabajadora tiene una enfermedad común, dolencia o accidente la única persona capacitada para cursar su baja médica es el profesional facultativo del SNS o las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social si se trata de un accidente o enfermedad profesional.
Una vez que el facultativo emite la baja médica el actual sistema de protección en nuestro país reconoce, con carácter general, una prestación económica equivalente al 60% de la base de cotización del mes anterior entre el 4º y el 20º día de baja, y del 75% a partir del 21º día de baja hasta el alta médica o resolución del tribunal médico en bajas no laborales. En enfermedad profesional o accidente de trabajo, el 75% desde el día siguiente. Recordamos que la persona trabajadora no cobra durante los tres primeros días.
¿Acaso están sugiriendo que los profesionales médicos están estafando y actuando de forma dolosa? Yo afirmo rotundamente que no. También puedo afirmar que, frente al mínimo porcentaje de bajas fraudulentas, son muchas más las personas trabajadoras que renuncian a coger una baja por miedo a ser despedidas o las que sufren la sobrecarga en empresas donde éstas no se cubren. El hecho de que las patronales se olviden de promover la calidad preventiva, de promocionar la protección de la salud mental y, con ello, reducir los riesgos psicosociales tampoco es casual.
El deterioro de nuestro sistema público sanitario viene provocado por las privatizaciones, en gran parte con gobiernos del PP, y por la escasa financiación que ha desembocado en el colapso de la atención primaria y el aumento de las listas de espera en la especializada. Ese, y no otro, debe ser el principal reto a abordar hoy.
El sistema de relaciones laborales en España estipula que las bajas injustificadas al trabajo pueden tener efectos negativos para las personas trabajadoras. Las empresas tienen herramientas para sancionar esta conducta, y lo saben.
Lo que el PP y la ultraderecha vienen a cuestionar ahora es todo un sistema democrático basado en las relaciones entre organizaciones empresariales y sindicatos. De ellas depende la negociación colectiva que, en Castilla La Mancha, ha permitido fraguar 82 convenios sectoriales, más todos los de empresa, que regulan las condiciones laborales de miles de personas asalariadas. Entre todos y todas nos hemos dado un sistema que nos protege cuando caemos enfermos y enfermas. Esa conquista de derechos no ha venido impuesta sino por la concertación social. Y son empresarios y sindicatos los que, en las mesas de negociación, han pactado complementar la merma económica que suponía la incapacidad para trabajar. Por eso lo que ahora el líder de la oposición ha puesto sobre la mesa es uno de los mayores ataques a la negociación colectiva y a los derechos ya consolidados en este país, por no hablar de la intromisión intolerable en el diálogo social cuando dice que reformará la normativa “con o sin acuerdo”. Recortar los complementos por IT criminaliza a las personas trabajadoras cuando están enfermas sin solucionar la base del problema.
Desde CCOO no lo vamos a permitir. El ejercicio de los derechos no es absentismo. Frente a los discursos demagógicos: rigor, análisis serio y soluciones que protejan la salud de la clase trabajadora con la que no vamos a mercadear.
Ángel León
Secretario de acción sindical de CCOO Castilla – La Mancha












