El desarrollo agrícola de las poblaciones rurales no ha tenido compensación adecuada en la importancia y trascendencia que ha supuesto la promoción, evolución y mantenimiento del nivel de vida de los núcleos de población, tanto en los urbanos como en los rurales.
Además, tampoco los agricultores, sus asociaciones y representantes, tanto a nivel local como regional o nacional, han sabido hacer valorar ante la sociedad la vital trascendencia de la evolución agrícola.
Así, narrar la historia por la que los pueblos han progresado y saberlo y transmitir ha venido siendo, hasta los últimos años, olvidada y creemos que ha sido un descuido imperdonable.
Hoy en día, y desde algunos pocos años, no se ha extendido al resto de los habitantes la información necesaria para que se sepa, de una vez por todas, esta vital trascendencia.
En la localidad de Tomelloso, que ponemos por ejemplo necesario —aunque no único—, hasta hace unos quince o veinte años nadie se había preocupado en exceso de la evolución agrícola a través del sector vitícola, con el cultivo de viñedos y la influencia que ha tenido en el desarrollo de la localidad.
Así, las típicas medidas tomadas por los agricultores para su desarrollo económico deben tenerse en cuenta y ser valoradas.
En esta localidad, si hablamos de cuevas, de bombos, de cultivo del viñedo y del desarrollo de empresas vitícolas de elaboración de vinos y derivados, podemos encontrar relativamente poca información sobre el desarrollo de estos ejemplos y, sin embargo, alguien y/o algunos se dieron cuenta de que, en los tiempos actuales, dar a conocer el historial concreto de cada actividad es fundamental, no solamente para proporcionar su conocimiento a propios y a la sociedad en general, sino para que, de una vez, se sepa valorar el afán de superación de los viticultores y su gran esfuerzo humano.
Con motivo de este artículo, podemos afirmar que la visita a las cuevas de elaboración de vino existentes en la localidad expresa realmente el proceso evolutivo global de la viticultura en el campo.
Realizar una visita a cualquiera de las cuevas de Tomelloso nos adentrará en un mundo hermoso y nos obligará a implicarnos en la época de su desarrollo.
Las cuevas —todas familiares— nos proporcionarán una imagen que quedará grabada en nuestras mentes y que permitirá, de una vez, darnos cuenta del vigor de nuestros agricultores y del afán de superación.
Hoy en día debe ser extendido y ampliado a cualquier persona, ya que este olvido de conocimiento es posible verlo y conocerlo a través del Ayuntamiento, empresas privadas y, cómo no, a través de la Asociación de Amigos de las Cuevas, a disposición de cualquier habitante de zonas y países distintos, y que es necesario conozcan y queden grabadas en su memoria.
Conocer el por qué hemos llegado a lo que somos es imprescindible para cualquier ser humano.











