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«Las redes del Ayuntamiento de Tomelloso no son un mitin permanente»

Artículo de opinión del PSOE de Tomelloso

Las redes sociales del Ayuntamiento de Tomelloso deberían ser institucionales, neutrales y al servicio de todos los vecinos. Esa es su razón de ser. Sin embargo, lo que estamos viendo desde hace tiempo es algo muy distinto: canales públicos que se utilizan como instrumentos de propaganda política, mezclando información municipal con mensajes claramente partidistas al servicio de PP y Vox.

Conviene recordar algo importante: esto no siempre fue así.

Cuando el anterior equipo de gobierno socialista llegó al Ayuntamiento, Tomelloso no tenía prácticamente ningún canal moderno de comunicación institucional. No había redes sociales municipales. No existía una aplicación móvil. No había herramientas directas para informar a los vecinos de lo que ocurría en su Ayuntamiento.

Pero tampoco había pantallas informativas por la ciudad, ni tótems digitales interactivos repartidos por distintas calles, ni una web específica de turismo que ayudara a promocionar Tomelloso y su actividad cultural, social y económica (elementos que se pusieron para la promoción turística de la ciudad y que se han quedado al servicio de la propaganda personalista de Muelas, todo sea dicho…)

En materia de comunicación institucional, la realidad era sencilla: no había absolutamente nada.

Fuimos nosotros quienes impulsamos esos canales con una idea muy clara: todo lo que hacía el Ayuntamiento debía comunicarse a los ciudadanos, independientemente de quién protagonizara la noticia. Porque el Ayuntamiento no pertenece a ningún partido político. Pertenece a todos los vecinos de Tomelloso.

Por eso se crearon las redes institucionales, las nuevas herramientas digitales y también una aplicación municipal que permitía acercar la administración a la ciudadanía y mejorar la comunicación directa con los vecinos.

Pero además dimos un paso más. No solo queríamos informar, también queríamos escuchar.

Por eso pusimos en marcha una herramienta dentro de la app municipal para que cualquier vecino pudiera comunicar incidencias: una farola rota, un desperfecto en una calle, un problema en un parque… Una forma sencilla y directa de que los ciudadanos pudieran trasladar al Ayuntamiento lo que no funcionaba en su ciudad.

Era, en definitiva, una forma de hacer participación real, de abrir el Ayuntamiento a los vecinos y de mejorar la gestión municipal escuchando a quienes viven el día a día de la ciudad.

Sin embargo, esa herramienta desapareció prácticamente de un plumazo con el actual equipo de gobierno. Sabemos que las críticas no las llevan demasiado bien.

Lo paradójico es que la nueva aplicación del Ayuntamiento —la que dejó preparada el anterior equipo de gobierno— sigue teniendo integrada esa opción. Está ahí. Existe. Pero ¿cuántos vecinos lo saben?

Muy pocos. Y no porque no quieran usarla, sino porque el actual gobierno municipal ni siquiera ha informado de su existencia. Porque cuando uno gobierna sin querer escuchar, lo último que quiere es facilitar herramientas que permitan a los ciudadanos señalar lo que no funciona.

Pero el problema no termina ahí.

Cada vez son más los vecinos que denuncian que han sido bloqueados en las redes sociales institucionales del Ayuntamiento. Vecinos que llevan meses —algunos más de medio año— sin poder acceder a esos canales públicos simplemente por haber criticado o cuestionado alguna publicación.
Vecinos con nombres y apellidos que, la mayoría de manera educada, dicen lo que piensan a su Ayuntamiento, ese que debería escucharles en lugar de censurarles. 

Es decir, canales que pagamos entre todos, convertidos en espacios donde solo puede participar quien aplaude al gobierno de turno.

Una situación que resulta especialmente llamativa cuando quienes gobiernan hablan constantemente de libertad.

Libertad para ellos parece significar algo muy simple: que nadie les lleve la contraria. Porque cuando un vecino opina distinto o señala algo que no funciona, la respuesta no es escuchar ni debatir. La respuesta es bloquear.

Pero este uso partidista de lo institucional no se queda solo en las redes sociales. También lo estamos viendo cada vez con más claridad en los actos institucionales del propio Ayuntamiento.

En los últimos meses se está convirtiendo en una práctica habitual: actos organizados por el Ayuntamiento que terminan funcionando como auténticos actos del Partido Popular. Convocatorias en las que se invita únicamente a los suyos, se deja fuera al resto de la corporación municipal y se utilizan espacios y recursos públicos para lanzar mensajes claramente partidistas.

Lo que deberían ser actos de todos se transforman en escenarios de partido, con discursos que poco tienen que ver con la neutralidad institucional y mucho con el mitin político permanente.

Porque conviene recordar algo muy simple: un acto institucional no pertenece al gobierno de turno. Pertenece a toda la ciudad y debe representar a todos los vecinos, voten a quien voten.

Sin embargo, lo que estamos viendo es justo lo contrario. Una forma de gobernar en la que se confunde deliberadamente institución con partido, Ayuntamiento con propaganda y comunicación pública con autobombo político.

El Ayuntamiento de Tomelloso no es un partido político.
Las redes y eventos municipales no son un mitin permanente.
Y lo público no es un cortijo privado del gobierno de turno.

Las cuentas y los actos institucionales se sostienen con el dinero de todos los ciudadanos. No están para el autobombo ni para funcionar como altavoces partidistas.

Están para informar, para escuchar y para servir a todos los vecinos por igual.

Todo lo demás no es comunicación institucional.

Es, simplemente, propaganda.

PSOE de Tomelloso

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