El Barrio de la Maternidad volvió a reivindicar ayer, Domingo de Resurrección, una de sus tradiciones más queridas con la celebración del manteo del pelele, una cita que reunió a numeroso público, contó con representación institucional y dejó una imagen de fuerte participación vecinal en torno a una costumbre que, lejos de perder fuerza, gana presencia con el paso de los años.
Así lo destacó el presidente de la Asociación de Vecinos del Barrio Maternidad, Antonio Ligero, quien subrayó el carácter especial de una jornada que calificó como una de las más bonitas de la programación festiva. Según explicó a Cuadernos Manchegos, el acto registró una notable asistencia y volvió a confirmar el interés que despierta una tradición popular muy arraigada en esta zona de Tomelloso.
Uno de los aspectos más relevantes de esta edición fue el cambio de ubicación del acto principal. Con el objetivo de reforzar la seguridad, especialmente entre la población infantil, la celebración se trasladó al interior del colegio. Antonio Ligero explicó que esta decisión se tomó “para que los niños y las niñas estuvieran más seguros”, una medida que permitió desarrollar la jornada en mejores condiciones y con mayor tranquilidad para las familias asistentes.
En este contexto, el presidente vecinal quiso agradecer expresamente la colaboración de Miguel Ángel, director del centro educativo del colegio, por facilitar la celebración del evento dentro de las instalaciones escolares. También trasladó su agradecimiento a Mantecados Ramarsán, patrocinador de la actividad, por su apoyo a una jornada pensada no solo para mantener viva la tradición, sino también para favorecer la convivencia entre vecinos y visitantes.
Ligero incidió además en que el manteo del pelele sigue creciendo año tras año, especialmente en participación infantil. A su juicio, ese incremento refleja que la tradición no solo se conserva, sino que se transmite con fuerza a las nuevas generaciones. Junto a ello, destacó la asistencia de personas llegadas desde fuera de la localidad, entre ellas visitantes de Ibi y Alicante, un dato que confirma la capacidad de la fiesta para atraer también a quienes mantienen vínculos con el barrio o con esta celebración tan singular.

La jornada se desarrolló con los ingredientes que definen históricamente esta cita: jota, canciones picarescas y la tradicional bula a Judas por traicionar a Jesús, dentro de una atmósfera popular, cercana y festiva que volvió a conectar al barrio con una de sus expresiones más reconocibles.
El acto contó asimismo con una destacada presencia de representantes públicos. Asistieron el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro; el concejal de barrio, Jesús Lara; el edil socialista y diputado regional, Francisco José Barato; el concejal del PSOE, Iván Ramírez; y el concejal de Festejos de Ruidera, Roberto Sánchez. Su participación dio respaldo institucional a una cita que combina tradición, identidad vecinal y participación ciudadana.
Desde la Asociación de Vecinos se valora especialmente la respuesta obtenida en esta edición, no solo por la cantidad de asistentes, sino por el ambiente vivido durante toda la jornada. Para Antonio Ligero, la recuperación y el fortalecimiento del pelele representan también una forma de defender la historia del barrio, de mantener sus costumbres y de seguir generando espacios de encuentro entre generaciones.

En definitiva, la fiesta del pelele volvió a demostrar ayer, 5 de abril, Domingo de Resurrección, que las tradiciones populares siguen teniendo un lugar central en la vida del barrio. Lo hizo con más público, más infancia, más implicación colectiva y el mismo espíritu de siempre: el de una celebración que mantiene intacta su capacidad para reunir, emocionar y reforzar el sentimiento de comunidad en Tomelloso.











