Tomelloso vivió este lunes 5 de enero de 2026 una de esas mañanas que se quedan pegadas a la memoria: abrigos en la mano, cartas apretadas con fuerza y familias enteras buscando el hueco perfecto para una foto. La magia cambió de escenario, pero no de intensidad. La recepción a Sus Majestades se trasladó de la Plaza de España al pabellón de la Ciudad Deportiva para que la previsión de lluvias no aguara el momento más esperado por los niños y niñas.
Una jornada con sabor a Reyes: del hospital al saludo a los niños
Antes de la recepción de cartas, Sus Majestades empezaron con un gesto que emociona a toda la ciudad: la visita al Hospital para ver y entregar regalos a los niños que no pueden acudir al desfile o a la recepción por estar ingresados.
Cambio de ubicación para mantener la tradición a cubierto
El movimiento de la recepción al pabellón no fue un detalle menor: permitió que la entrega de cartas se desarrollara con más calma, sin carreras para esquivar chubascos y con un acceso más cómodo para carritos, abuelos y grupos escolares. El Ayuntamiento ya había justificado el cambio precisamente por la meteorología, priorizando que los pequeños pudieran acercarse a Melchor, Gaspar y Baltasar en un espacio cubierto.
La bienvenida del alcalde y el momento más esperado: “aquí está mi carta”
A las 11:30, el alcalde Javier Navarro acompañado del concejal de festejos, Manuel Marquina y de los concejales del equipo de Gobierno, Elena Villahermosa y Antonio Calvo, ha dado la bienvenida a Sus Majestades y a su séquito.
El primer edil agradeció la presencia de los medios de comunicación en una mañana marcada por la llegada de Sus Majestades, los Reyes Magos, al pabellón de la Ciudad Deportiva, escenario elegido finalmente para la recepción. Según explicó, el Consistorio decidió el cambio de emplazamiento respecto a la Plaza de España por motivos meteorológicos: “hemos cambiado de ubicación”, señaló, aludiendo a que la climatología del día habría hecho la cita “mucho más fría” en el centro. Navarro, subrayó la utilidad del pabellón como refugio ante la lluvia, al tratarse de un espacio que “va a evitar la inclemencia meteorológica”, y recordó que la jornada se diseñó con un enfoque especial hacia la infancia, con actividades pensadas para los más pequeños.
En paralelo también aclaró que la programación municipal tuvo también un gran éxito, donde la Asociación de Vecinos de Maternidad dejó “todo listo” para una de las propuestas más esperadas de la Navidad en Tomelloso: la Habitación de los Reyes Magos, instalada en el Centro de Barrio. La iniciativa alcanzó su tercera edición y volvió a convertir la zona en un punto de encuentro familiar, con una ambientación cuidada para que Sus Majestades “pasen la noche” en una estancia especialmente preparada para la ocasión. El objetivo volvió a ser el mismo: acercar la ilusión a las familias y reforzar el carácter comunitario de estas fechas.
El alcalde enmarcó el día en un calendario “entrañable” en el que el Ayuntamiento de Tomelloso quiso sumarse de forma activa a la llegada de los Reyes Magos. En ese contexto, detalló que Sus Majestades realizaron durante la mañana varias visitas con un marcado componente humano: en primer lugar, a los niños ingresados y a los recién nacidos en el Hospital General de Tomelloso; después, a las instalaciones de Radio Surco. La recepción en el pabellón se concibió como el siguiente punto del itinerario para que numerosos niños pudieran acercarse a entregar su carta, en un espacio más cómodo pese a la lluvia.
Sobre la cabalgata de Reyes en Tomelloso, el regidor expresó su confianza en que la tarde transcurra con normalidad. Indicó que la previsión apuntaba a una mejoría a partir de última hora de la tarde —“no llueve a partir de las 4 o 5”—, circunstancia que, a su juicio, permitiría que el desfile se celebre “sin ningún tipo de incidencia”. En esa misma línea, puso en valor el esfuerzo conjunto de asociaciones locales y del personal municipal, al que atribuyó el buen funcionamiento del dispositivo organizado para garantizar seguridad y coordinación.
Tras las palabras de Javier Navarro, la mañana se ha convertido en una sucesión de escenas difíciles de repetir en cualquier otra época del año: niños con la mirada enorme, algunos ensayando lo que iban a decir, otros cambiando de idea en el último segundo y muchos soltando una risa nerviosa justo antes de entregar el sobre.
El Ayuntamiento había anunciado que los Reyes estarían acompañados por sus pajes y por personajes infantiles como Micky, Minnie y Daisy para animar la recepción, y ese ambiente festivo se notó en el ánimo de las familias, que celebraron poder vivir el encuentro sin estar pendientes del cielo.
En medio del bullicio, hubo instantes especialmente tiernos: pequeños que se quedaron unos segundos en silencio, como si estuvieran formulando un deseo “de verdad”, y otros que, al ver de cerca las coronas y las capas, terminaron hablando bajito, casi en secreto. La ilusión se notó incluso en los detalles: cartas decoradas con purpurina, dibujos hechos a mano y esa costumbre eterna de pedir “algo para papá y mamá” antes que el propio juguete.


























