A las once de la mañana, Tomelloso volvió a volcarse con el Camino del Calvario, una de las procesiones más seguidas y queridas del Viernes Santo local. La salida desde la Plaza del Arcipreste marcó el inicio de una estación de penitencia que, un año más, convirtió las calles del municipio en escenario de recogimiento, tradición y acompañamiento popular.
El cortejo avanzó por Doña Crisanta, Veracruz, Socuéllamos, San Luis, Campo, San José, Ismael de Tomelloso, Prim, Cervantes y Alfonso XII, antes de enfilar de nuevo hacia Campo y concluir en la Plaza de España. A lo largo del recorrido, fueron muchos los vecinos y devotos que se acercaron para seguir de cerca el paso de las imágenes, en una mañana que dejó un ambiente sereno y profundamente cofrade.
Abriendo la procesión marchó el Niño Jesús, seguido por la Coronación de Espinas, La Flagelación, Jesús Pobre, María y San Juan, Jesús con la Cruz a Cuestas, Jesús del Perdón y Ntra Sra. del Mayor Dolor. La sucesión de pasos volvió a ofrecer una estampa de especial simbolismo dentro de la Semana Santa tomellosera, muy arropada por el público en los principales puntos del itinerario.
La música también tuvo un protagonismo destacado durante toda la mañana. Acompañaron esta cita la Agrupación Musical Santa Cecilia y la Unión Musical Ciudad de Tomelloso, junto a la presencia de la Agrupación Maestro Martín Díaz de Argamasilla de Alba y San Juan Evangelista de Membrilla, que sumaron solemnidad y emoción al discurrir de la procesión.
En el tramo final del desfile procesional estuvieron presentes las autoridades, varios concejales de la Corporación Municipal, la presidenta de la Junta de Cofradías y Hermandades, Mari Fe Díaz, así como el Hermano de Honor de la Semana Santa 2026, Andrés Díaz Aliaga. Su presencia aportó el cierre institucional a un acto que, una vez más, volvió a unir fe, patrimonio y vida colectiva en el corazón de la ciudad.
Todo ello se vio además realzado por una mañana de sol espléndido, que acompañó el recorrido de principio a fin y contribuyó a que penitentes y asistentes disfrutaran de una de esas jornadas que dejan huella en la memoria cofrade de Tomelloso. El Camino del Calvario volvió así a confirmar su peso dentro del Viernes Santo local, con una respuesta ciudadana que reafirma el arraigo de esta cita en la identidad de la ciudad.
























