El Teatro Municipal Marcelo Grande acogió este jueves la Gala de los Viñadores 2026, una de las citas más representativas de la Feria y Fiestas de Tomelloso y un acto destinado a reconocer la trayectoria, el esfuerzo y la aportación de personas, colectivos y empresas estrechamente vinculados con la ciudad.
La ceremonia reunió sobre el escenario diferentes maneras de contribuir al desarrollo y a la identidad de Tomelloso, desde el campo y el comercio hasta la acción social, la cultura y la música.
Precisamente, la música tuvo un protagonismo especial durante toda la velada. La voz del tenor José Hernández estuvo acompañada al piano por José María García, con la colaboración al violonchelo de Raúl Grande Lara, interpretando diferentes piezas seleccionadas expresamente para acompañar los reconocimientos.
Entre las obras que sonaron estuvieron «El sembrador», de La rosa del azafrán; «Qué bonito es querer», de Manuel Carrasco; una composición de Hans Zimmer; fragmentos de la zarzuela Luisa Fernanda y «Nessun dorma», de Giacomo Puccini. La Coral del Conservatorio de Tomelloso se sumó igualmente a la gala con «Cantares» y «Añoranza».
Emilio Poveda e Hijos, cuatro generaciones dedicadas a la ganadería
El Viñador en el ámbito de Agricultura fue para Emilio Poveda e Hijos, S.C., una explotación familiar con más de 70 años de historia y cuatro generaciones vinculadas a la ganadería de oveja manchega, en la que tradición, innovación y modernización han avanzado de la mano.
Su padrino, José Ramón Ruiz Valentín, amigo personal de Emilio Poveda, realizó una intervención marcada por la cercanía y el afecto. Recordó que, pese a tener facilidad para los estudios, Emilio decidió orientar su vida hacia el negocio familiar y trabajar junto a su padre, asumiendo progresivamente nuevas responsabilidades.
Ruiz Valentín recordó también algunos de los momentos más complicados atravesados por la explotación y cómo Emilio se volcó en ella hasta impulsar una importante transformación mediante inversiones en tecnología, maquinaria y modernización de las instalaciones.
Destacó especialmente su capacidad de trabajo, valentía y dimensión humana como hijo, padre, marido y amigo, asegurando incluso con humor que la transformación realizada en la explotación es de tal magnitud que podría «cobrar entrada» a quienes quisieran conocerla.
Al recoger el reconocimiento, Emilio Poveda Ortega afirmó que recibir un premio de su propio pueblo por aquello a lo que ha dedicado su vida suponía una enorme satisfacción. Explicó que, después de su familia, pocas cosas tienen para él tanta importancia como su profesión.
Sus palabras tuvieron un marcado carácter familiar, con agradecimientos a su mujer, su hija, sus sobrinos y su madre, a quien definió como una de las personas más valientes que ha conocido. Especialmente emotivo fue el recuerdo hacia su padre, al que señaló como la persona que puso «los cimientos de este sueño» que hoy continúa la familia.
Reconocimiento a la Asociación de Amigos de las Cuevas
En Cultura, el reconocimiento fue para la Asociación de Amigos de las Cuevas de Tomelloso, presidida por Jesús Andújar, por su labor de conservación y divulgación de este patrimonio local y donde su madrina fue Sonia García Soubriet.
Mercería Tere Pelayo, más de cuatro décadas detrás del mostrador
En el ámbito económico-empresarial, el reconocimiento fue para Mercería Tere Pelayo, establecimiento familiar nacido en 1984 y convertido con el paso de las décadas en uno de esos comercios estrechamente ligados a la vida cotidiana y a la memoria de Tomelloso.
Su padrino, Jesús Puerta Pelayo, hijo de Teresa y hermano de Belén, tomó como punto de partida una referencia a Fortunata y Jacinta para reflexionar sobre el importante papel que desempeñan las tiendas y los comerciantes en la construcción de la identidad de una ciudad.
Recordó especialmente la valentía de su madre cuando decidió poner en marcha el negocio, destacando su conocimiento del oficio, su capacidad de trabajo y la ilusión con la que consiguió levantar una empresa familiar.
También tuvo palabras especialmente cariñosas para Belén, que comenzó a colaborar siendo muy joven y acabó convirtiendo el comercio en su verdadera vocación, incorporando nuevos productos y formas de venta sin perder el trato cercano que caracteriza al pequeño comercio.
El galardón fue recogido por Teresa Pelayo Lara y Belén Puerta Pelayo, en una intervención llena de recuerdos y anécdotas acumuladas durante más de cuatro décadas detrás del mostrador.
Tere recordó los comienzos del establecimiento, los primeros viajes para comprar género, las dudas y el apoyo recibido por familiares, amigos y clientes. Muchas de aquellas clientas, explicó, terminaron convirtiéndose con el paso de los años en auténticas amigas.
También provocó las risas del público al rescatar algunas de las expresiones escuchadas durante décadas, como aquella clienta que pedía «bacon agresivo» cuando en realidad buscaba velcro adhesivo.
Después tomó la palabra Belén Puerta, quien resumió buena parte de su trayectoria alrededor de una palabra: vocación.
«Esta es mi vocación y he cumplido mi sueño de tener una tienda», afirmó antes de agradecer también la labor de Alicia, que lleva alrededor de tres décadas trabajando junto a ellas y a quien consideran parte de la familia.
Belén quiso compartir simbólicamente el reconocimiento con todas sus clientas y con los comerciantes que cada mañana continúan levantando la persiana de sus establecimientos en Tomelloso. Cerró su intervención con un sentido «eternamente agradecida, Tomelloso».
La Valiosa, cuando la inclusión se convierte en una oportunidad real
En Acción Social, el Viñador recayó en La Valiosa, iniciativa nacida en 2021 de la colaboración entre AFAS y Panaderos Artesanos Jesús Sánchez, orientada a generar oportunidades reales de formación, ocupación y empleo para personas con discapacidad.
Su padrino, Jesús Sánchez, recordó los difíciles momentos posteriores a la pandemia y cómo aquella situación llevó a buscar nuevas alternativas. De esa necesidad nació un proyecto que acabaría creciendo hasta convertirse en La Valiosa.
Durante su intervención insistió en que la iniciativa no se concibió desde una perspectiva asistencial, sino desde la profesionalidad, el trabajo y la exigencia. Sus participantes deben cumplir horarios, atender correctamente al público, ofrecer un buen producto y responder a las mismas exigencias que cualquier otro establecimiento.
Esta filosofía ha permitido que La Valiosa crezca, despierte interés fuera de Tomelloso y se convierta en una iniciativa que otras entidades y empresas quieren conocer.
«Gracias a La Valiosa, Tomelloso es más grande», afirmó Jesús Sánchez.
Los representantes del proyecto centraron posteriormente su intervención en el valor de la confianza. Explicaron que uno de sus mayores orgullos es comprobar cómo los clientes vuelven cada día porque regresar significa confiar en su trabajo.
Defendieron que la inclusión no consiste únicamente en abrir una puerta, sino en conseguir que esa puerta permanezca abierta y permita a las personas desarrollar plenamente sus capacidades. Cada café servido, cada cliente atendido y cada jornada laboral se convierten así en una demostración cotidiana de que una sociedad más inclusiva puede construirse a partir de oportunidades reales.
Marieli Blanco, una vida dedicada a la música
El momento central de la noche llegó con la entrega del título de Viñadora de Honor 2026 a María Elisa Blanco Cabezuelo, Marieli, pianista, profesora y una de las figuras más estrechamente vinculadas a la vida musical de Tomelloso durante las últimas décadas.
Marieli está al frente del Conservatorio Municipal de Música Luis Osuna Migallón y de la Coral del Conservatorio, después de una extensa trayectoria dedicada a la enseñanza, la interpretación y el desarrollo de numerosos proyectos culturales.
Antes de recibir la distinción, integrantes de diferentes etapas de la Coral protagonizaron una de las grandes sorpresas de la ceremonia con la interpretación de «Cantares» y «Añoranza».
El encargado de ejercer como padrino fue el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro Muelas, quien destacó que hablar de Marieli supone hablar de toda una vida dedicada a la música, la enseñanza, la interpretación y la difusión cultural de Tomelloso.
Navarro puso especialmente en valor su capacidad para formar a varias generaciones de músicos y para enseñarles no solamente a interpretar una partitura, sino también a sentir la música.
También destacó su trabajo al frente del Conservatorio y de la Coral, señalando que Marieli encarna valores como el esfuerzo, la constancia, la excelencia y el amor por su pueblo.
«Una sociedad sin música es una sociedad sin voz», afirmó el alcalde, quien añadió que una sociedad que cultiva la música con sensibilidad es también una sociedad más humana, libre y culta.
Marieli recibió la distinción visiblemente emocionada y dirigió sus primeras palabras a los integrantes de la Coral y a todas aquellas personas que han formado parte de ella durante más de tres décadas. «Esto es mi vida», afirmó.
Durante su intervención recordó el día en que Javier Navarro la llamó para acudir a Alcaldía porque tenía que pedirle «un favor personal». Ella pensó que podría tratarse de alguna colaboración musical o de la organización de la propia Gala de los Viñadores.
Sin embargo, el alcalde le comunicó que aquello no sería posible porque ella sería la Viñadora de Honor 2026. Marieli recordó cómo durante unos instantes desapareció todo el ruido que tenía alrededor y solamente podía escuchar el latido acelerado de su corazón.
También reconoció que durante las semanas posteriores llegó a preguntarse si realmente merecía una distinción de esa importancia, aunque finalmente decidió disfrutar del momento y compartirlo con todas aquellas personas que han formado parte de su trayectoria.
«Las uvitas de ese precioso galardón hay que repartirlas», expresó.
A partir de ahí recordó a su abuelo Teófilo, a aquel pequeño piano de colores con el que siendo niña sacaba de oído melodías de la televisión y a su profesora María Isabel González Villena, a quien definió como su maestra y mentora musical.
También recordó sus primeros años en el Conservatorio Municipal, al que calificó como su «segunda casa, o casi podría decir que la primera», y defendió que ser profesora de piano y lenguaje musical supone para ella mucho más que una profesión.
Una parte importante de su discurso estuvo dedicada a su querida Coral del Conservatorio, con la que ha compartido más de tres décadas de conciertos, concursos, encuentros, viajes y colaboraciones.
Entre los recuerdos apareció el Premio Nacional Ciudad de Torrevieja, uno de los grandes hitos vividos por la agrupación, junto a su relación con la zarzuela, La Solana y los numerosos proyectos musicales desarrollados a lo largo de estos años.
Marieli dedicó también palabras al crecimiento del Conservatorio y, especialmente, a su familia, a la que situó como uno de los pilares fundamentales de toda su trayectoria.
La parte final dejó espacio para el recuerdo de su compañera Virginia y para una de las frases más emotivas de toda la gala: «La música es medicina para el alma y la necesitamos en cada minuto de nuestra vida».
Javier Navarro: «Ser viñador es una actitud ante la vida»
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, fue el encargado de cerrar institucionalmente la 29ª edición de la Gala de los Viñadores, destacando que este acto permite a la ciudad detenerse en mitad de la Feria y Fiestas para reconocer a personas y colectivos que representan su talento, su constancia y su carácter.
Para Navarro, el concepto de viñador trasciende ampliamente su significado agrícola. «Ser viñador es una actitud ante la vida», afirmó, vinculándolo con la paciencia, el esfuerzo cotidiano, la constancia y la capacidad para transformar las dificultades en prosperidad.
En el ámbito cultural, el alcalde destacó el trabajo de la Asociación de Amigos de las Cuevas de Tomelloso, señalando que su labor permite proteger no solo un patrimonio físico singular, sino también la memoria colectiva de la ciudad, la dignidad de las terreras y el esfuerzo de los picadores.
Sobre La Valiosa, destacó su apuesta por la inclusión real y la generación de oportunidades, calificando a quienes forman parte del proyecto como «viñadores del alma humana», por contribuir a construir un Tomelloso más justo, humano e integrador.
Respecto a Mercería Tere Pelayo, reivindicó el pequeño comercio, la cercanía, el trato personalizado y la importancia de esas empresas familiares que mantienen vivas las calles y conservan diariamente la confianza de sus clientes.
Al referirse a Emilio Poveda e Hijos, destacó la capacidad de la agricultura y la ganadería tomelloseras para evolucionar, modernizarse y tecnificarse sin perder el respeto por la herencia recibida de las generaciones anteriores.
Navarro tuvo además unas palabras especialmente emotivas para Emilio al recordar a su padre, mostrando su convencimiento de que estaría orgulloso no solo de todo lo conseguido, sino también «de la grandísima persona» en la que se ha convertido su hijo.
El alcalde renovó finalmente su felicitación a Marieli Blanco, poniendo en valor la extraordinaria tradición musical de Tomelloso y la aportación realizada por la Viñadora de Honor durante décadas desde la enseñanza, el Conservatorio y la Coral.
Para el regidor, todos los galardonados representan a los mejores embajadores del carácter tomellosero: personas trabajadoras, creativas, solidarias y profundamente vinculadas a sus raíces. Javier Navarro terminó invitando a vecinos y visitantes a continuar disfrutando de la Feria y Fiestas de Tomelloso 2026 y a seguir cultivando, desde cada ámbito, un futuro próspero para la ciudad.
La Gala de los Viñadores 2026 puso así el broche a una noche marcada por los reconocimientos, la emoción y la música. El acto concluyó con la interpretación del Himno a Tomelloso, que puso el cierre solemne a la 29ª edición de unos galardones destinados a reconocer a quienes, desde diferentes ámbitos, contribuyen a construir la ciudad.













