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Tomelloso, en el corazón de la revolución del Airén: de uva de volumen a variedad con identidad propia

La jornada profesional Airén Revolution reunió en Murcia a una veintena de sumilleres para descubrir, de la mano de Joaquín Parra, nuevas expresiones de una uva que busca dejar atrás su imagen ligada al volumen para ganar terreno por su calidad, versatilidad y vínculo con el territorio.

Resulta paradójico hablar de redescubrimiento cuando se trata de la variedad de uva blanca más extendida de España y que en su momento lo fue del mundo, pero la Airén vive precisamente ese momento. Con la intención de cambiar inercias y abrir miradas, el pasado 21 de septiembre el restaurante El Churra de Murcia acogió la sesión técnica Airén Revolution, organizada en colaboración con la Asociación de Sumilleres de la Región de Murcia (ASRM). Al frente estuvo Joaquín Parra, director de Wine Up! e impulsor de CLM Wine Interpreter, quien guio a 20 profesionales de la zona por un recorrido que dejó atrás el cliché del volumen para centrarse en el carácter y la precisión enológica.

De la cantidad al valor: la paradoja del gigante invisible

Las cifras que enmarcaron el encuentro explican bien el peso de esta variedad: hoy ocupa 171.146 hectáreas, lejos ya de las 476.000 que llegó a registrar en 1990, cuando se convirtió en la uva más plantada de todo el planeta. Aquella hegemonía productiva, sin embargo, apenas dejó huella en las cartas ni en la memoria del consumidor, un fenómeno que Parra describió en la cata como «la paradoja del gigante invisible».

El encuentro en Murcia se propuso romper con esa inercia. Lejos de verse como una variedad neutra o puramente utilitaria, la sesión mostró qué ocurre cuando la Airén se trabaja desde el respeto al origen: viejas cepas en pie franco, vendimias seleccionadas, trabajo fino con lías y crianzas medidas en distintos materiales, sin olvidar su afinidad con los métodos espumosos o las elaboraciones dulces.

Nueve vinos para interpretar el paisaje de Castilla-La Mancha

La degustación se articuló en tres bloques diseñados para contrastar estilos y procedencias de Ciudad Real, Toledo y Albacete:

• Frescura y franqueza: Ercavio Blanco 2025, Verum Airén Terra 2025 y 1298 Origen Finca Monte Chico Airén 2025 abrieron la cata con perfiles directos, ágiles y nítidos.

• Viñedo viejo y profundidad: Las Tinadas Airén de Pie Franco 2024, Las Marianas Airén 2023 y Finca Villalobillos Fermentado en Barrica 2023 llevaron el debate al peso de la madera, la textura y la memoria de parcelas que en algunos casos superan los 60 y 100 años de edad.

• Versatilidad y matiz: Lienzo Airén Brut, El Champanista Airén Brut 2021 y el singular Malaño Airén Asoleado 2024 cerraron el recorrido explorando la burbuja y la concentración del asoleado tradicional.

El debate entre los asistentes confirmó que la sumillería mira hoy con otros ojos a esta casta autóctona, un paso clave para que estas botellas den el salto definitivo a las mesas de los restaurantes. Uno de los profesionales presentes lo resumió de forma gráfica durante la jornada: «La Airén ha encontrado en lo que durante años se consideró su debilidad su auténtica fortaleza».

El balance de Airén Revolution deja una idea clara: la variedad que sostuvo en silencio la economía vitícola manchega ya no busca medirse por cuántos litros llena, sino por cómo es capaz de interpretar su propio paisaje cuando se le da voz en la copa.

Esta propuesta continuará con otras asociaciones profesionales con el objetivo de cambiar la visión que hay sobre los vinos elaborados con la variedad Airén.

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