Tomelloso vuelve a situarse en el centro del mapa vitivinícola con la II edición de la Galería del Vino “100 Vinos Imprescindibles de Castilla-La Mancha 2026”, una iniciativa impulsada por Wine Up que regresa a la localidad con el respaldo institucional y un salto cualitativo marcado por la presencia de la periodista australiana Beth Willard, reconocida prescriptora y colaboradora habitual de Tim Atkin MW. La cita tendrá lugar el próximo domingo 18 de enero en los Salones Mabel de Tomelloso de 11:00 a 14:30 horas,
La concejala de Promoción Económica y Turismo, Rocío Valentín, abrió la presentación trasladando un mensaje de bienvenida y agradecimiento, y ha subrayado que para la ciudad es “un gran honor” volver a ejercer como sede de un evento que, en su segunda edición, confirma lo que ya se intuyó el año anterior: “este proyecto ha venido para quedarse” y Tomelloso “es y debe ser su casa natural”.
Valentín enmarcó la cita dentro de una apuesta más amplia por el vino y su relato territorial, y destacó que el encuentro incorpora también este año un hito editorial: la I Guía de Vinos de Castilla-La Mancha, firmada por Joaquín Parra. En este sentido, y para contextualizar el alcance del proyecto, Valentín ha explicado que Wine Up pone en marcha la segunda edición de la galería “100 Vinos Imprescindibles de Castilla-La Mancha” junto a un salón con bodegas singulares de la región, mientras que la cata previa estará dirigida por Beth Willard, quien publicará su análisis en el entorno profesional de Tim Atkin MW, reforzando la proyección de los vinos de calidad de Castilla-La Mancha ante prescriptores y mercados con alcance global.
La concejala ha remarcado el apoyo del Ayuntamiento por la coherencia del evento con la identidad local: Tomelloso se reivindica como “territorio de viñedo, de bodegas, de cultura del vino y de patrimonio ligado a la tierra”. Y añade una idea clave para el posicionamiento de la ciudad: Tomelloso no se presenta únicamente como punto de encuentro, sino como un destino con “un relato propio”, apoyado en señas reconocibles como “el mayor viñedo del mundo”, sus cuevas, su tradición vitivinícola y una identidad diferenciada.
Con ese argumento, Valentín agradece expresamente el trabajo del organizador y director de Wine Up, Joaquín Parra, al que atribuye “todo el trabajo que hay detrás” y una apuesta sostenida por Tomelloso. También vincula el acompañamiento institucional a la posibilidad de que propuestas privadas crezcan y se consoliden, y reafirma que el Ayuntamiento seguirá al lado de iniciativas que sitúan a Tomelloso en los territorios del vino, el turismo y la excelencia. Tras esa introducción, la concejala cede la palabra a Parra para detallar la nueva edición y sus novedades.
Joaquín Parra agradeció el respaldo municipal y lo define como un apoyo determinante para hacer viable el proyecto. A continuación, puso en valor la incorporación de la Diputación Provincial como patrocinador, interpretándolo como un aval institucional al trabajo de promoción de los vinos de calidad de Castilla-La Mancha. Parra explicó que la selección de los “100 vinos imprescindibles” busca ofrecer una mirada amplia sobre lo que hoy representa la calidad en la región, sin negar la realidad productiva de los grandes volúmenes, los vinos más económicos y el granel.
El director de Wine Up fijó el foco en un concepto estratégico: la imagen. En su planteamiento, si la región consolida una percepción de calidad, los vinos que vienen detrás —en todos sus segmentos— se benefician de esa reputación. En este contexto, Parra señaló que los 100 vinos seleccionados para la cata —guiada por Beth Willard— presentan un precio medio superior a los 20 euros, un dato que, en su opinión, hace quince años resultaba difícil de imaginar y refleja una evolución: más bodegas se atreven hoy a defender un precio justo acorde al nivel de elaboración, lo que permite competir “junto con otras regiones al mismo nivel de calidad”.
Parra se declara especialmente satisfecho de que la cita tenga lugar en Tomelloso, al que describe como su “pueblo de adopción”, y enfatiza el impacto mediático y sectorial de la convocatoria: la ciudad se convierte en un foco que trasciende lo provincial y lo regional, con proyección nacional para mostrar lo que está ocurriendo en Castilla-La Mancha en materia de vinos de calidad. El salón reúne, además, cerca de 60 bodegas seleccionadas, combinando perfiles diversos.
Entre los guiños más destacados de esta edición, Parra introduce una novedad que mira al futuro: la inclusión de un vino sin alcohol, como señal de que las nuevas tendencias —vinos desalcoholizados y sin alcohol— forman parte de una realidad emergente que, en su criterio, ha llegado para quedarse. Parra sostiene que “imprescindibles” no significa únicamente “los mejores”, sino una radiografía real del sector, donde conviven cooperativas, grandes bodegas y pequeños productores con tiradas muy limitadas. En esa misma línea, reivindica Castilla-La Mancha como la región con el mayor viñedo del mundo y, al mismo tiempo, como un territorio de enorme diversidad de viñedo, estilos y calidades, invitando a comprobarlo y disfrutarlo en la jornada del evento.
En el apartado práctico, Parra confirma que las entradas están a la venta desde el día 8, disponibles en distintos puntos de venta y también online mediante contacto por WhatsApp en el teléfono indicado en la información del cartel. Como novedad logística y de experiencia, anuncia que tras el salón se celebrará una comida en Salones Mabel, pensada para facilitar la estancia de asistentes llegados de fuera y, a la vez, servir como punto de encuentro para que el sector “haga músculo” y comparta tiempo con Beth Willard.
Durante esa comida, además, se entregarán premios por categoría a los vinos mejor valorados por la periodista australiana, de manera que el evento no se limita a la degustación, sino que incorpora un reconocimiento público y una lectura profesional con proyección internacional. Parra concluye destacando que esta ampliación de formato “cierra el círculo” de un proyecto que fue muy exigente en su primera edición, y que hoy crece gracias al apoyo institucional y a la experiencia acumulada, con Tomelloso como epicentro de lo mejor del vino de Castilla-La Mancha.













