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Tomelloso se vuelca con el Entierro de Cristo en una noche de profundo recogimiento y fervor

La procesión partió a las 20:30 horas desde la Parroquia de la Asunción y volvió a reunir a cientos de personas en un recorrido marcado por la solemnidad, la devoción y el acompañamiento de las dos bandas locales

El Viernes Santo volvió a dejar en Tomelloso una de sus estampas más sobrecogedoras con la salida del Entierro de Cristo, un desfile procesional profundamente arraigado en la Semana Santa local que, un año más, congregó a numerosos vecinos y visitantes en el centro de la ciudad. La cita arrancó a las 20:30 horas desde la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, en un ambiente de respeto, silencio y emoción compartida a pie de calle.

Con el anochecer ya asentado sobre la ciudad, el cortejo fue abriéndose paso desde la Plaza de España para continuar por Doña Crisanta, Pintor Francisco Carretero, Independencia, Glorieta María Cristina, Lepanto y Don Víctor Peñasco, antes de regresar de nuevo al corazón del municipio. A lo largo de todo el itinerario, el público siguió con atención el avance de una procesión que ocupa un lugar destacado dentro del calendario cofrade tomellosero.

El valor de esta estación de penitencia reside también en la fuerza de sus imágenes, muy reconocidas por quienes viven con intensidad estas jornadas. En el discurrir del cortejo pudieron verse La Crucifixión, Cristo de la Misericordia y Cristo del Calvario, tres pasos que imprimieron al inicio del recorrido un marcado tono de gravedad y contemplación.

Uno de los momentos de mayor recogimiento llegó con La Piedad en el Descendimiento, una talla que cada año despierta una especial respuesta entre el público por la intensidad de su escena y por la manera en que concentra la mirada de los fieles. Después, el protagonismo recayó en el Santo Sepulcro, uno de los pasos más esperados de la noche, acompañado por la devoción de quienes lo siguen con especial fervor durante su tránsito por las calles del centro.

Cerrando la procesión avanzó Nuestra Señora de la Soledad, imagen inseparable de esta noche de Viernes Santo y muy venerada por los asistentes. Su presencia puso el acento final a un itinerario marcado por la emoción contenida, con decenas de personas acompañando el paso de la Virgen en un clima de profundo respeto.

La atmósfera del desfile se completó con el acompañamiento de las dos formaciones musicales de la localidad, la Agrupación Musical Santa Cecilia y la Unión Musical Ciudad de Tomelloso, cuya participación ayudó a subrayar el pulso solemne de la procesión y a envolver cada tramo del recorrido en ese aire tan reconocible de la noche del Viernes Santo.

La salida del Entierro de Cristo puso además el broche a una jornada especialmente intensa en la ciudad, después de los desfiles celebrados desde primera hora de la mañana con La Presentación y, ya a media mañana, con Camino del Calvario. Así, Tomelloso cerró el día con una de sus procesiones más sentidas, en una noche donde la fe, la tradición y la presencia multitudinaria en las calles volvieron a confirmar el peso que tiene la Semana Santa en la vida colectiva del municipio.

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