Se trata de un trabajador por cuenta ajena de la empresa, operario de linea de corte, que estaba solo en el taller manejando una bobinadora cortadora de rollos de chapa de grandes dimensiones. Al acceder por la parte inferior de la bobina quedó atrapado falleciendo por aplastamiento. Desde CCOO hacemos hincapié en la necesidad de que, en determinados trabajos, haya al menos otra persona de apoyo que pueda parar las máquinas o atender a la compañera en caso de accidente.
Por otro lado, en Pozorrubielos de la Mancha, en Cuenca, otro trabajador de 40 años de una empresa dedicada al cultivo y empaquetamiento de setas quedaba atrapado en una paletizadora, teniendo que ser rescatado por los bomberos de Motilla del Palancar y trasladado al hospital.
Este lunes se registraban dos siniestros más cuyas causas se están investigando. El de un trabajador que se precipitaba a un foso de unos cuatro metros en una zona agraria de Tobarra, en Albacete; y el de un trabajador que resultaba electrocutado al manipular un cuadro eléctrico en Escalona, Toledo.
Castilla La Mancha tiene una debilidad en materia de siniestralidad laboral que arroja datos preocupantes porque la gestión preventiva “no es una prioridad para las empresas” según Raquel Payo, secretaria de diálogo social y salud laboral de CCOO Castilla La Mancha. El grueso de accidentes en la región tienen su origen en causa materiales (caidas, golpes, atrapamientos) cuyas causas pueden prevenirse.
Ante esta situación, CCOO hace un llamamiento urgente para que se cumpla la ley y se implanten medidas de prevención en todas las empresas, y para que se de la formación adecuada a las personas trabajadoras que son el eslabón más débil de la cadena productiva.











