El senador Raúl Valera, del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, ha defendido en Tomelloso la necesidad de ampliar los plazos de aplicación de la Directiva Marco del Agua con el objetivo de evitar un fuerte impacto sobre miles de agricultores, regantes y familias vinculadas al sector primario en Castilla-La Mancha.
Valera ha comparecido ante los medios de comunicación tras la visita de Paco Núñez a Bruselas, donde el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha ha trasladado a las instituciones europeas la preocupación de numerosas comarcas agrícolas ante una aplicación rígida de la normativa europea del agua. Según ha explicado, el objetivo es lograr una prórroga que permita adaptar las exigencias medioambientales a la realidad económica y social de la región.
El senador ha iniciado su intervención con un mensaje claro: “Castilla-La Mancha no puede permitirse tener un Gobierno resignado ante los problemas del agua”. A su juicio, la comunidad autónoma necesita una representación política que defienda sus intereses “allí donde se toman las decisiones” y que actúe con anticipación ante los retos hídricos que afectan al campo.
El PP defiende en Bruselas los intereses hídricos de Castilla-La Mancha
Valera ha destacado que Paco Núñez ha acudido a Bruselas para defender de forma directa los intereses de Castilla-La Mancha ante la Comisión Europea. En concreto, ha señalado la reunión mantenida con la comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessica Roswell, a quien el presidente regional del PP ha trasladado la necesidad de dar más margen a los territorios especialmente dependientes del regadío.
El senador popular ha remarcado que no se trata solo de una cuestión administrativa o hidráulica, sino de un asunto que afecta de lleno a la economía, al empleo y al futuro de muchos municipios. En palabras de Valera, hablar de agua en Castilla-La Mancha es hablar de “economía, empleo, cohesión territorial y futuro del medio rural”.
En este sentido, ha defendido que existen dos maneras de afrontar el desafío hídrico. Por un lado, ha situado la actitud del Partido Socialista, a la que ha acusado de esperar, improvisar y asumir decisiones sin presentar batalla. Por otro, ha reivindicado la postura del Partido Popular, basada, según ha dicho, en anticiparse, negociar, defender y proponer soluciones concretas.
Ampliar hasta 2032 los plazos de la Directiva Marco del Agua
Uno de los puntos centrales de la intervención ha sido la petición de ampliar hasta el año 2032 los plazos de aplicación de la Directiva Marco del Agua. Valera ha advertido de que, sin esa flexibilidad, amplias zonas agrícolas de Castilla-La Mancha podrían sufrir consecuencias muy graves, especialmente aquellas comarcas donde el regadío sostiene buena parte de la actividad económica.
El senador ha insistido en que este debate no debe plantearse como una elección entre agua y medio ambiente. A su juicio, esa lectura es simplista y no responde a la realidad del territorio. “Aquí nadie está planteando elegir entre agua o medio ambiente”, ha afirmado, antes de añadir que el verdadero reto consiste en aplicar políticas ambientales compatibles con la vida diaria de los agricultores, las cooperativas, los jóvenes del medio rural y las familias que dependen del sector agroalimentario.
Valera ha defendido que las transiciones deben realizarse con planificación, inversiones y sentido común. No, ha dicho, mediante decisiones que terminen castigando siempre a los mismos territorios y sectores productivos.
El Pacto Regional por el Agua llega a las instituciones europeas
Durante su intervención, Valera también ha puesto en valor que el Partido Popular haya llevado a Bruselas el Pacto Regional por el Agua, una propuesta que, según ha explicado, nace de la realidad de Castilla-La Mancha y no de planteamientos alejados del territorio.
El senador ha subrayado que la región cuenta con comarcas enteras cuya economía depende del regadío, con agricultores que han invertido durante años en modernizar sus explotaciones, jóvenes que desean quedarse en sus pueblos y cooperativas que generan empleo y ayudan a fijar población.
Por ello, ha sostenido que nadie puede mirar hacia otro lado cuando está en juego el futuro de tantas familias. En ese punto, ha acusado al Partido Socialista de mantener una contradicción difícil de explicar: defender una posición en Castilla-La Mancha mientras, según ha señalado, en Europa se respalda una aplicación rígida de la directiva.
“No se puede hablar aquí de proteger al campo mientras en Bruselas se consiente lo contrario”, ha venido a defender Valera, quien ha asegurado que quienes pagan esas contradicciones son los agricultores, los regantes, los pueblos y el conjunto de la economía regional.
Más inversiones hidráulicas, reutilización y modernización
Valera ha querido dejar claro que el Partido Popular no ha acudido a Bruselas únicamente a denunciar un problema, sino también a plantear soluciones. Entre ellas, ha citado la necesidad de impulsar inversiones hídricas en Castilla-La Mancha, mejorar la depuración, avanzar en reutilización, modernizar infraestructuras y aprovechar de verdad los fondos europeos.
El senador ha lamentado que España haya tenido una oportunidad histórica con los fondos europeos y que, a su juicio, el Gobierno de Pedro Sánchez no la haya convertido en una verdadera transformación hidráulica. Ha señalado la falta de infraestructuras, conexiones, planificación y capacidad de ejecución como algunos de los grandes déficits actuales.
Frente a ello, Valera ha defendido que las administraciones deben acompañar al sector agrario, facilitar su modernización y generar certidumbre. En su opinión, no se puede exigir cada vez más esfuerzo a los agricultores si las instituciones no cumplen también con su parte.
“El sector primario no es un problema. El sector primario es la fortaleza estratégica de Castilla-La Mancha”, ha afirmado. Para Valera, el campo representa empleo, exportación, identidad, equilibrio territorial y soberanía alimentaria.
Castilla-La Mancha como cuenca cedente
El senador popular también ha abordado el papel de Castilla-La Mancha como cuenca cedente. Ha señalado que la región ha soportado durante años sacrificios en materia de agua y que esa realidad debe ser reconocida en las políticas nacionales y europeas.
Valera ha defendido que el agua debe servir también para generar oportunidades dentro de Castilla-La Mancha. Según ha explicado, no se pueden exigir esfuerzos permanentes a la región mientras muchas de sus necesidades siguen sin respuesta.
En ese sentido, ha insistido en que el agua de los agricultores debe ser una prioridad económica, territorial y social. Para el senador, cuando se habla de agua se habla también de empleo, población, desarrollo y futuro.
Un mensaje directo a agricultores, ganaderos y regantes
En la parte final de su intervención, Valera ha trasladado un mensaje de respaldo a agricultores, ganaderos y regantes de Castilla-La Mancha. Ha asegurado que el Partido Popular seguirá defendiendo sus intereses en todas las instituciones, con propuestas, trabajo y firmeza.
El senador ha apostado por una política hídrica basada en más inversiones, más modernización, más capacidad de reutilización, más planificación y más flexibilidad territorial. También ha reclamado una política europea que escuche al campo castellano-manchego y que no aplique las mismas soluciones a realidades muy distintas.
Valera ha concluido defendiendo que “proteger el medioambiente es compatible con proteger el empleo y el futuro rural”. Una idea que, según ha remarcado, debe guiar cualquier decisión sobre el agua en Castilla-La Mancha.










