El jueves 12 de febrero, la Asociación de Catadores de Castilla-La Mancha, celebró su tradicional cata de San Valentín, en VITANGUEO, un local destinado a la historia y tradiciones de Tomelloso, con un ambiente cargado de festividad, música y divertidos juegos.
A través de esta cata compuesta de 5 vinos rosados y 5 platos armonizados, la Asociación de Catadores de Castilla-La Mancha, quiso poner en valor los vinos rosados, vinos que por su color se identifican con la pasión y que son vinos que están marcando tendencia, por su baja graduación y por responder a los nuevos gustos del consumidor, que busca vinos ligeros, afrutados y que pueden servir para chatear, del mismo modo, que pueden servir para acompañar a un buen plato.
La cata a ciegas contó con un gran número de asistentes y estuvo dirigida por María Victoria Jiménez Quevedo, presidenta de la Asociación de Catadores de Castilla-La Mancha.
La cata comenzó con un cocktail de vermut Moriscote de Cooperativa Vinícola del Carmen de Campo de Criptana, acompañado de embutidos al centro, seguido de 4 vinos rosados:
- CARMEN de la cooperativa anterior, que armonizó con un plato de ensaladilla y sardina ahumada, buscando el contraste dulce/salado.
- LA VIDA BOHEMIA de Bodegas Cristo de la Vega de Socuéllamos, se armonizó con un plato de alcachofa, mojama y tacos de atún en escabeche tipo LABRA.
- SIRÁ de Vinos Serapio de Mota del Cuervo, fue elegido para acompañar embutidos como el chorizo y la morcilla de orza, presentados en un original pan con forma de corazón.
- VIÑA CANTILLOS de Bodegas Símbolo de Campo de Criptana, acompañó a un delicioso postre compuesto por tarta de fresón y nata con helado de chocolate.
Los vinos sorprendieron al público por sus elaboraciones y matices olfativos y gustativos. También hubo sorteos, risas, bailes y brindis, por el amor en todas sus expresiones y la amistad.




















