La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real denuncia con absoluta preocupación la situación de abandono que sufre el sector ganadero de la provincia y de Castilla-La Mancha ante la enfermedad de la lengua azul, una problemática que en 2025 provocó un impacto devastador en las explotaciones y que en 2026 continúa sin respuesta efectiva por parte del Gobierno regional.
La organización agraria lamenta que, a pesar de los reiterados avisos, reuniones y reclamaciones trasladadas durante los últimos meses, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no haya articulado ayudas directas al sector, dejando a los ganaderos en una situación de vulnerabilidad extrema. “El coste de la lengua azul lo están pagando exclusivamente los ganaderos. La Junta ignora meses de reclamaciones del sector y sigue sin actuar”, denuncian desde ASAJA Ciudad Real.
El pasado año fue especialmente duro para la ganadería regional. La lengua azul provocó una elevada mortalidad, problemas de infertilidad, abortos, malformaciones, pérdida de capacidad productiva y un grave debilitamiento de los animales. Un conjunto de daños que ha puesto en serio riesgo la viabilidad económica de numerosas explotaciones.
Sin embargo, lejos de contar con el respaldo necesario, el sector ganadero ha tenido que asumir en solitario no solo las consecuencias sanitarias de la enfermedad, sino también el fuerte impacto económico que está provocando en las explotaciones. En este inicio de 2026, los profesionales denuncian incrementos de hasta un 40% en el coste del seguro de retirada de cadáveres —especialmente en las explotaciones más afectadas—, así como subidas en el precio de determinadas vacunas combinadas.
Aunque el Gobierno regional ha anunciado que estas vacunas serán financiadas, la realidad es que los ganaderos deben adelantar su importe y esperar posteriormente el reembolso, un proceso que puede demorarse durante meses, tensionando aún más la liquidez de las explotaciones. A ello se suma que, al tratarse de una enfermedad infecciosa, no está cubierta por el seguro de ovino-caprino, lo que implica la ausencia total de indemnizaciones por parte de Agroseguro.
ASAJA Ciudad Real alerta de que todo apunta a un verano especialmente complicado, con condiciones que pueden favorecer la expansión de la enfermedad. Pese a ello, la Administración regional continúa sin activar líneas de ayuda específicas. “No pedimos privilegios, pedimos responsabilidad. Es urgente que la Junta de Castilla-La Mancha ponga en marcha ayudas directas para proteger a un sector esencial”, recalca la organización provincial agraria.
ASAJA Ciudad Real denuncia además la grave desigualdad existente entre comunidades autónomas. Mientras regiones como Andalucía ya ha articulado ayudas y mecanismos de apoyo para sus ganaderos afectados por la lengua azul, Castilla-La Mancha sigue sin adoptar ninguna medida comparable. “Aquí seguimos esperando mientras en otras comunidades sí se protege al sector. El campo no puede vivir de buenas palabras ni de promesas vacías”, lamentan desde la organización.
ASAJA Ciudad Real exige al Gobierno regional que abandone la inacción y actúe de manera inmediata con medidas concretas, eficaces y justas que compensen las pérdidas sufridas y eviten la desaparición de explotaciones ganaderas. “El sector ganadero no puede seguir soportando en solitario una crisis sanitaria de esta magnitud. La Junta debe estar a la altura de las circunstancias o estará condenando a cientos de familias ganaderas”, insisten.
Ante esta situación límite, la organización provincial agraria advierte que no descarta la convocatoria de movilizaciones si no se produce una respuesta inmediata y favorable. La organización agraria lleva meses solicitando una reunión que, a día de hoy, sigue sin concretarse fecha, y exige que dicho encuentro no sea meramente formal, sino que se traduzca en la puesta en marcha de ayudas directas, medidas eficaces y una dotación presupuestaria suficiente que permita aliviar, de forma real, la crítica situación que atraviesan los ganaderos.











