Tras la finalización del calendario de movilizaciones desarrollado los días 25, 26 y 27 de abril en un total de 14 ciudades, y que han reunido aproximadamente a 3.500 asistentes en conjunto. Una cifra que, siendo clara y objetiva, refleja un seguimiento por debajo de lo esperado por la organización y que invita a una reflexión sobre el momento actual del colectivo.
Desde la Plataforma se reconoce abiertamente este resultado. “No podemos hablar de éxito en términos de asistencia. La respuesta no ha sido la que el contexto merecía”, señalan. Al mismo tiempo, apuntan a un factor que consideran clave: la desmotivación generalizada dentro del colectivo. “Existe preocupación real por las medidas que se plantean, pero también un evidente desgaste que dificulta la movilización. Muchos autónomos comparten el diagnóstico, pero no están dando el paso de salir a la calle”, explican.
En este sentido, la organización considera necesario reforzar el trabajo de información, pedagogía y cohesión dentro del colectivo. “Somos conscientes de que queda margen de mejora en la forma de trasladar el impacto real de estas medidas y en la capacidad de implicar a más profesionales. Es un proceso que requiere continuidad. Hemos sido capaces de reaccionar rápido y coordinar una convocatoria estatal en pocos días, pero eso no sustituye el trabajo sostenido de activación y concienciación. Tomamos nota”.
Unidad de acción: Próxima cita el 31 de mayo
La Plataforma insiste en que la cuestión de fondo sigue abierta. La posible subida de cuotas continúa generando incertidumbre en un contexto económico complejo para autónomos y pequeños negocios. Con este escenario, y lejos de dar un paso atrás, la Plataforma mantiene su hoja de ruta y anuncia una nueva jornada de protesta el próximo 31 de mayo. En esta ocasión, la movilización se realizará junto y en apoyo a CEPA (la plataforma liderada por Daniel Vosseler), en un ejercicio de responsabilidad y convergencia de fuerzas.
Desde la Plataforma 30N hacemos una invitación formal a todas las asociaciones de autónomos y pymes, así como a colectivos civiles, a unirse a esta jornada. El objetivo es que cada entidad participe bajo su propia bandera, pero todas en una señal inequívoca de unión frente a la incertidumbre económica y la subida de cuotas. “La situación sigue siendo relevante para miles de autónomos. El reto ahora es seguir sumando y construir una respuesta progresivamente más amplia, transformar la preocupación en participación.”











