Agricultores, cooperativas agrarias, propietarios rurales y el Ayuntamiento de Horcajo de Santiago (Cuenca) han remitido una carta conjunta al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para reclamar medidas “urgentes, reales y contundentes” frente a la grave crisis provocada por la sobrepoblación de conejos que afecta a explotaciones agrícolas de la comarca.
Los firmantes aseguran que la situación ha alcanzado un “punto límite” debido a las pérdidas masivas en cultivos y al deterioro económico que está sufriendo el sector agrario, hasta el punto de advertir de un creciente abandono del campo por la imposibilidad de mantener explotaciones viables, han informado este viernes en nota de prensa.
En el escrito remitido al presidente regional sostienen que el problema “ha dejado de ser exclusivamente agrario para convertirse en una cuestión social, económica y territorial”, al afectar directamente al futuro de numerosos municipios rurales cuya economía depende principalmente de la agricultura.
Los afectados denuncian que los daños ocasionados por los conejos se repiten desde hace años, aunque aseguran que esta campaña ha alcanzado una dimensión “inasumible” para muchas explotaciones agrícolas.
Uno de los aspectos que más preocupación ha generado entre los agricultores es la actuación de Agroseguro. Según explican, numerosas parcelas están siendo calificadas como casos de “no nascencia” cuando, afirman, los daños reales se deben a la fauna cinegética, especialmente a los conejos.
Asimismo, critican la negativa de Agroseguro a renovar pólizas en algunas parcelas afectadas al considerar que presentan un “riesgo inasumible”, una circunstancia que, según los agricultores, les deja “completamente indefensos” frente a una situación que no pueden controlar por sus propios medios.
Los firmantes recuerdan que la Junta de Comunidades ha aprobado distintas resoluciones de emergencia cinegética en los últimos años, aunque consideran que las medidas aplicadas hasta ahora “han resultado claramente insuficientes”.
Además, advierten de que buena parte de la proliferación de conejos se produce en zonas de seguridad como taludes de carreteras, vías ferroviarias o cauces, cuya gestión depende de distintas administraciones públicas.
“La realidad es que cada año se siembra con incertidumbre y se cosecha desesperación”, señalan en la carta remitida al Ejecutivo autonómico.
El documento también pone el foco en las consecuencias que esta situación está teniendo sobre la despoblación rural. Los afectados sostienen que la agricultura continúa siendo el principal motor económico y social de muchos municipios de la comarca y alertan de que la ruina progresiva de numerosas explotaciones está acelerando el abandono del medio rural.
“La pérdida de agricultores supone pérdida de empleo, de renta, de familias y de futuro”, destacan los firmantes.
Asimismo, aseguran que el valor de muchas tierras agrícolas se ha desplomado en los últimos años debido a la gravedad de la plaga, llegando en algunos casos a registrar pérdidas superiores al 50 por ciento de su valor.
Ante esta situación, agricultores, cooperativas y ayuntamiento reclaman a la Junta de Comunidades la puesta en marcha de un auténtico plan de choque dotado con medios humanos y materiales suficientes para controlar de forma efectiva la población de conejos.
También solicitan la creación de una línea de compensaciones económicas que permita paliar las pérdidas sufridas por los agricultores afectados y comparan la gravedad de la situación con la de una “catástrofe natural”.
“La situación que tenemos no es menos grave que otras emergencias que hemos sufrido en los últimos años”, aseguran.
La carta concluye con un mensaje dirigido directamente al Gobierno regional en el que los agricultores insisten en que “no piden privilegios”, sino únicamente “poder trabajar, sembrar y vivir dignamente de su tierra”.











