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Cae una red de droga con armas, dinero y más de 54.000 dosis listas para circular

La Guardia Civil detiene a 20 personas en una macrooperación entre Albacete y Murcia que destapa puntos de venta, puertas acorazadas, cámaras de vigilancia y cinco armas de fuego.

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal presuntamente dedicada al tráfico de drogas que operaba entre las provincias de Albacete y Murcia, en una operación que se ha saldado con 20 personas detenidas y la intervención de más de 54.000 dosis de sustancias estupefacientes.

La actuación, desarrollada bajo el nombre de operación “JAGGED”, ha sido llevada a cabo por efectivos del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas —EDOA— de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete.

Los detenidos, con edades comprendidas entre los 26 y los 68 años, son de nacionalidades argentina, española, argelina y marroquí. Se les atribuye su presunta participación en delitos contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, además de tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal.

Según la investigación, algunos de los integrantes de la red contaban con un amplio historial delictivo e incluso alguno de ellos se encontraba cumpliendo condena en régimen de semilibertad durante el desarrollo de las pesquisas.

La investigación comenzó por una alerta ciudadana

El origen de la operación se remonta al mes de septiembre de 2025, cuando la colaboración ciudadana puso sobre aviso a la Guardia Civil de la posible existencia de un punto de venta de droga en Pozohondo, en la provincia de Albacete.

A partir de esa información, los agentes establecieron distintos dispositivos de vigilancia que permitieron confirmar la existencia de un entramado dedicado a la elaboración, distribución y venta de droga en diferentes localidades de Albacete y Murcia.

Lo que en un principio parecía un punto aislado terminó revelando una estructura mucho más amplia. Una red organizada, repartida entre varios municipios y con funciones perfectamente asignadas entre sus miembros.

Una organización con roles definidos y viviendas blindadas

Las investigaciones permitieron determinar que la organización criminal tenía una estructura interna muy marcada. Unos integrantes se encargaban del abastecimiento y distribución de la droga, otros del transporte, mientras que otros asumían labores de vigilancia, custodia del dinero y protección de las sustancias estupefacientes.

Una vez la droga llegaba a su destino, era trasladada a distintos inmuebles utilizados como centros de almacenamiento, adulteración y dosificación. Desde estos lugares se procedía posteriormente a su distribución.

Algunos de estos inmuebles contaban con fuertes medidas de seguridad, como puertas acorazadas y cámaras de videovigilancia, con el objetivo de dificultar la acción policial. En varios registros también fueron localizadas armas de fuego, presuntamente utilizadas para repeler cualquier amenaza contra la organización.

20 registros y una importante cantidad de droga intervenida

Durante la fase de explotación de la operación “JAGGED”, la Guardia Civil llevó a cabo 20 registros domiciliarios en viviendas de los integrantes de la organización ubicadas en Albacete y Murcia.

En estos registros se intervinieron:

1.734 gramos de heroína.
1.710 gramos de cocaína.
14.247 gramos de marihuana.
189 unidades de éxtasis.
17 gramos de MDMA.
Cinco armas de fuego y munición real.
14.311 euros en efectivo.
Útiles, productos químicos e instrumentos empleados para la distribución, pesaje y venta de droga.

Con las sustancias incautadas, la Guardia Civil estima que se podrían haber elaborado alrededor de 54.275 dosis, que han quedado fuera de la circulación.

20 puntos de venta desarticulados entre Albacete y Murcia

La operación ha permitido desmantelar 20 puntos de venta de droga situados en diferentes localidades. En la provincia de Albacete, la red actuaba en municipios como Pozohondo, Peñas de San Pedro, Alcadozo y Navas de Abajo. En Murcia, la actividad se extendía a Jumilla y la capital murciana.

Además, con estas detenciones se ha neutralizado una importante vía de introducción y distribución de cocaína en la provincia de Albacete, según los datos facilitados sobre la operación.

La magnitud del operativo refleja la peligrosidad y complejidad de una red que, presuntamente, había logrado establecer una estructura estable de distribución en varias localidades.

Más de 200 agentes participaron en la operación

El dispositivo policial fue dirigido por el EDOA de la Guardia Civil de Albacete, con el apoyo de distintas unidades especializadas.

En la operación participaron efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Albacete, la Unidad Especial de Intervención —UEI—, las Unidades de Seguridad Ciudadana —USECIC— de Albacete y Murcia, el Grupo Rural de Seguridad —GRS— de Pontevedra, León, Zaragoza y Valencia, así como los Servicios Cinológicos de la Guardia Civil de Albacete y Murcia.

También colaboraron el Área de Investigación de la Guardia Civil de Jumilla y el Puesto de la Guardia Civil de Pozohondo.

En total, debido a la complejidad, simultaneidad y peligrosidad de las actuaciones, participaron más de 200 efectivos de la Guardia Civil.

Siete detenidos enviados a prisión

Las diligencias policiales fueron instruidas por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Albacete.

Posteriormente, fueron puestas a disposición del Tribunal de la Sección Civil e Instrucción de Albacete, que decretó el ingreso en prisión de siete de los detenidos.

La operación “JAGGED” supone así un importante golpe contra el tráfico de drogas en la zona, con 20 personas arrestadas, 20 puntos de venta desmantelados, armas intervenidas y miles de dosis retiradas antes de llegar al consumo.

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