Los incendios forestales vuelven a situarse entre las principales preocupaciones de este 6 de julio en España. El fuego declarado en Soneja, en Castellón, ha obligado a evacuar preventivamente a unas 500 personas en Azúebar y ha quemado alrededor de 150 hectáreas, mientras otros focos en Navarra, Girona y Huesca permanecen bajo vigilancia.
Soneja centra la atención en la Comunidad Valenciana
El incendio de Soneja afecta al entorno de la Sierra de Espadán, una zona de alto valor natural. Las autoridades han movilizado medios terrestres y aéreos para tratar de contener el avance de las llamas, condicionadas por las altas temperaturas y el estado de la vegetación.
La evacuación de Azúebar se adoptó como medida de prevención. Aunque este tipo de decisiones generan preocupación entre los vecinos, son habituales cuando existe riesgo para la población.
Otros focos bajo vigilancia en España
En Navarra, el incendio de Carcastillo se dio por estabilizado, lo que permitió reabrir la AP-15 y recuperar la circulación ferroviaria. En La Bisbal d’Empordà, el fuego quedó estabilizado tras afectar a unas 2.200 hectáreas, aunque las autoridades mantienen la vigilancia por el calor y el viento. En Loporzano, Huesca, otro incendio también se consideró estabilizado tras quemar unas 200 hectáreas.
El riesgo sigue elevado
La situación meteorológica obliga a mantener la prudencia. El calor extremo, la baja humedad y las rachas de viento pueden favorecer reactivaciones o nuevos focos.












