La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) celebra la bajada del paro en 10.900 personas en el segundo trimestre del año en la región y destaca el aumento de la ocupación hasta alcanzar la cifra de 962.100 empleados, de acuerdo a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El número de parados, 128.800 personas, es el registro más bajo desde el cuarto trimestre de 2024. A ello hay que añadir que la subida de la ocupación en 25.200 personas se ha reflejado también en el incremento de jornadas completas, modalidad que representa el 85,8% de toda la ocupación registrada.
Entre los puntos negativos, el paro joven, el paro de larga duración y el desempleo femenino. La EPA del segundo trimestre arroja creación de empleo en todas las franjas de edad salvo en los tramos de 16 a 19 años y 20 a 24 años, con 3.400 puestos de trabajo perdidos hasta alcanzar los 26.800 parados. Asimismo, en la región hay 51.400 personas que llevan más de un año buscando trabajo, y entre ellas 30.600 son mujeres.
Sobre el desempleo femenino, Castilla-La Mancha, con 70.500 paradas, es la tercera comunidad autónoma con peor tasa de paro (14,6%), sólo por detrás de Andalucía (16,3%) y Extremadura (15,6%). Además, Toledo es la tercera provincia con peor tasa de paro femenino (18,7%), sólo superada por Cádiz (20,7%) y Jaén (19,7%).
CSIF insiste en que, a pesar de los evidentes datos positivos de la EPA del segundo trimestre, el mercado laboral mantiene todavía nichos de precariedad que son necesarios combatir. Por ello, la Central Sindical vuelve a reclamar una vez más la devolución de las subvenciones concedidas a CCOO y UGT por parte del Gobierno regional, las cuales superan los 56,2 millones de euros desde 2014 tras el último pago asociado al ‘Fomento del Empleo’ de 1.332.666,67 euros para cada una de estas organizaciones sindicales.
CSIF considera inaceptable que el Gobierno regional continúe aplazando la recuperación de derechos de los empleados públicos o el aumento de plantillas y recursos en ámbitos tan sensibles como la sanidad, educación, servicios sociales o los propios bomberos forestales en un verano trágico para la comunidad autónoma mientras continúa destinando millones de euros en subvenciones directas a CCOO y UGT.












