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Fundación Madrina reclama un Plan Nacional de Protección Rural frente a los grandes incendios

El precio del heno se dispara hasta un 100% en las zonas arrasadas y amenaza con arruinar cientos de explotaciones ganaderas

La Fundación Madrina ha presentado un Plan Nacional de Protección Rural frente a los Grandes Incendios Forestales, después de constatar sobre el terreno graves fallos de coordinación entre administraciones y cortes en las comunicaciones de emergencia durante la ola de incendios que ha arrasado numerosos pueblos de Madrid, Zamora y Ávila en las últimas semanas. La organización reclama un compromiso conjunto del Gobierno, las comunidades autónomas, la FEMP, la Unión Europea y la sociedad civil para evitar que «ningún pueblo» vuelva a ser abandonado.

«Cuando arde un bosque, muere un pueblo», advierte la Fundación Madrina, que lleva semanas desplegada sobre el terreno acompañando a familias que lo han perdido todo, colaborando con alcaldes y ayuntamientos y apoyando refugios de afectados en más de doce localidades. La entidad ha distribuido electrodomésticos, ropa y productos de higiene, ha atendido a menores desplazados y personas mayores, y ha contribuido a restablecer las comunicaciones mediante terminales Starlink en zonas donde el fuego destruyó la fibra y la telefonía, dejando pueblos enteros incomunicados.

+100% encarecimiento del heno en las zonas más castigadas12+ localidades atendidas en Madrid, Zamora y Ávila12 medidas urgentes propuestas por Fundación Madrina

El campo, al límite: el heno roza los 250 euros por tonelada

Los incendios de las últimas semanas han desatado una grave crisis para la ganadería en las zonas afectadas. La escasez de forraje, el aumento de la demanda y las dificultades de transporte han disparado el precio del heno y la paja: de los 110-120 euros por tonelada de hace apenas un mes se ha pasado a entre 180 y 250 euros, con subidas de entre el 60% y más del 100% en las áreas más castigadas. Esta escalada de costes compromete la supervivencia de numerosas explotaciones ganaderas, ya debilitadas por la pérdida de pastos y forraje calcinados por el fuego.

Ante esta situación, la Fundación Madrina está movilizando recursos para organizar el transporte y la distribución urgente de heno y paja hacia los municipios afectados, con el objetivo de garantizar la alimentación del ganado y evitar que, tras el fuego, sea la ruina económica la que termine por vaciar los pueblos.

  “Es imprescindible reforzar la capacidad nacional de prevención, detección temprana, contención y extinción de los Grandes Incendios Forestales. España necesita un nuevo modelo de gestión integral, basado en la prevención permanente, un ataque inicial contundente, la coordinación operativa y la recuperación del territorio. La inversión en prevención es infinitamente menor que el coste humano, económico y ambiental de cada gran incendio”

Conrado Giménez, presidente de Fundación Madrina

El portavoz de la entidad añade: «España no puede resignarse a que cada verano haya nuevos héroes caídos, nuevos pueblos evacuados y nuevas familias que lo pierdan todo. La protección de la vida debe ser el primer objetivo nacional. Cuidar nuestros montes es cuidar a quienes viven en ellos. Defender nuestros pueblos es defender el futuro de España».

Doce medidas para blindar la vida y los pueblos frente al fuego

Con el objetivo de «cero víctimas mortales» y la máxima preservación posible del patrimonio forestal y urbano, la Fundación Madrina propone un Plan Nacional de Protección Rural articulado en doce medidas:

1.  Más inversión permanente en medios aéreos —aviones anfibios, helicópteros y drones de vigilancia— e I+D, ya que los grandes incendios se contienen en sus primeras fases desde el aire.

2.  Sistemas permanentes de detección temprana mediante satélites, drones e inteligencia artificial, capaces de localizar cualquier foco en los primeros minutos.

3.  Refuerzo de la intervención terrestre con maquinaria pesada del Ejército y las administraciones, creando cortafuegos de emergencia y líneas de defensa.

4.  Limpieza forestal permanente, con retirada sistemática de biomasa, matorral y combustible vegetal durante todo el año.

5.  Más ayudas públicas directas a los municipios rurales para el mantenimiento preventivo continuo del territorio.

6.  Una Red Nacional de Comunicaciones de Emergencia con respaldo satelital que funcione cuando el fuego destruya la telefonía y la fibra.

7.  Un Centro Único de Coordinación que integre administraciones, UME, bomberos, Guardia Civil, Protección Civil, ayuntamientos y entidades humanitarias.

8.  Equipos forestales reforzados y operativos durante todo el año, no solo en campaña estival.

9.  Reservas estratégicas de heno, paja, agua y alimentación animal para responder de inmediato a los ganaderos afectados.

10.  Un censo nacional de personas vulnerables —mayores, dependientes, menores y personas con discapacidad— con protocolos específicos de evacuación.

11.  Planes de formación ciudadana y simulacros periódicos de autoprotección en los municipios de alto riesgo.

12.  Un Fondo Nacional de Recuperación Rural para reconstruir con rapidez viviendas, explotaciones y negocios, evitando el abandono definitivo de los pueblos.

La Fundación Madrina reitera su compromiso de permanecer junto a las familias afectadas y pone a disposición de las administraciones su experiencia en logística humanitaria, atención a la infancia, apoyo a personas vulnerables y coordinación de voluntariado, al tiempo que hace un llamamiento a administraciones, empresas y ciudadanos para reforzar la cadena de solidaridad que hoy sostiene a quienes luchan por recuperar sus pueblos.

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