El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confirmado este sábado que el balance de víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda (Toledo) asciende a 69 personas, mientras que otras 34 continúan hospitalizadas en Castilla-La Mancha, de las que 15 permanecen ingresadas en unidades de cuidados intensivos.
García-Page ha ofrecido estos datos durante su asistencia a una misa en recuerdo de las víctimas, donde ha explicado que los pacientes hospitalizados “evolucionan razonablemente bien” y que durante las últimas horas se han seguido produciendo altas.
El presidente regional ha subrayado que la cifra oficial de fallecidos se comunica bajo la coordinación de la autoridad judicial y forense y de la Guardia Civil. Según ha indicado, el balance confirmado es de 69 víctimas, contabilizando a las personas fallecidas que se encuentran en depósito y a una persona que murió posteriormente en un hospital.
García-Page ha incidido en el rigor del procedimiento de identificación de las víctimas, que incluye dobles pruebas de verificación. Ha señalado que se trata de un protocolo “enormemente estricto” y ha reconocido la dificultad que supone la espera para las familias, aunque ha recordado que las actuaciones están sujetas a la autoridad judicial y a la legislación vigente.
En relación con las personas que inicialmente figuraban como desaparecidas, ha señalado que el último dato comunicado el viernes era de 70, aunque algunas ya habían sido localizadas. También ha precisado que la consideración formal de desaparecido depende de las denuncias presentadas por las familias ante la Guardia Civil.
El presidente ha explicado que Castilla-La Mancha ha atendido en sus hospitales a personas de nueve nacionalidades, mientras que entre los pasajeros que habían subido a los dos trenes afectados había hasta 27 nacionalidades distintas, un dato cuya gestión corresponde a la Administración del Estado.
La Junta permanece además en contacto con la autoridad judicial ante la posibilidad de que sea necesario facilitar iluminación durante la tarde y la noche para que puedan continuar los trabajos de búsqueda y las labores periciales.
Durante su intervención antes del oficio religioso, García-Page ha pedido unidad en torno a las víctimas y sus familias y ha destacado la respuesta ciudadana tras la tragedia, especialmente las donaciones de sangre y la colaboración prestada desde distintos puntos del país.
“Todos los españoles se unan en torno al dolor”, ha señalado el presidente, que ha valorado la solidaridad mostrada “independientemente de las ideas de cada cual”.




























