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Así fue el proceso de restauración integral de la carroza de la Virgen de las Viñas de Tomelloso

La intervención realizada por el Taller de Arte Religioso Salmerón de Socuéllamos ha incluido el refuerzo de la estructura, un nuevo dorado con pan de oro de 22 kilates, la recuperación de las tallas y la restauración de los cuatro ángeles.

La carroza de la Santísima Virgen de las Viñas, patrona de Tomelloso, luce renovada después de una profunda restauración integral realizada por el Taller de Arte Religioso Salmerón de Socuéllamos.

La actuación ha permitido recuperar tanto la estructura como la ornamentación del conjunto, que presentaba un notable deterioro provocado por el paso del tiempo y la antigüedad de sus materiales.

La madera mostraba un importante proceso de desecación que había originado grietas, roturas y zonas en las que el estuco quedaba visible. Especial atención requerían las fisuras longitudinales existentes en las uniones de las tablas que conforman la parte curva del canasto.

También el dorado había perdido buena parte de su aspecto original. El pan de oro se encontraba arrugado y oscurecido como consecuencia del envejecimiento y la oxidación de los barnices.

Un estudio previo para determinar el alcance de los trabajos

Tras la decisión de la Hermandad de la Santísima Virgen de las Viñas, presidida por Alejandro Ramírez, de acometer la rehabilitación de la carroza, los trabajos comenzaron con un estudio detallado de su estado de conservación.

El análisis estuvo acompañado de un dosier fotográfico que permitió documentar los daños existentes y sirvió como base para elaborar un proyecto de restauración integral, posteriormente presentado a la Junta de Gobierno de la Hermandad.

La primera fase se centró en reforzar la estructura del canasto mediante fibra de vidrio y resina de poliéster, además de incorporar un tablero curvo que aportase una mayor estabilidad.

A continuación se eliminaron grietas, roturas y otros desperfectos, al tiempo que la madera fue tratada con aceites para mejorar su hidratación y frenar su desecación. También se aplicaron productos específicos contra xilófagos y carcoma.

Nuevo pan de oro de 22 kilates

Uno de los procesos más delicados de la restauración ha sido la recuperación del dorado.

El antiguo acabado y el barniz fueron retirados mediante proyección controlada de micropartículas de vidrio. Posteriormente se preparó toda la superficie con materiales elásticos capaces de acompañar los movimientos naturales de la madera y reducir así la aparición de futuros desconchones o cuarteados.

La carroza recibió después una capa de estuco elaborado a base de poliuretanos y poliacrílicos para homogeneizar y proteger la superficie.

Tras un proceso de lijado y pulido, se aplicaron varias capas de lacas especiales y bol antes de proceder al nuevo dorado.

El conjunto ha sido revestido con pan de oro de primera calidad de 22 kilates, empleando la técnica tradicional del dorado español, con la que se ha buscado recuperar el brillo y la suavidad de la ornamentación.

El acabado se ha protegido posteriormente con barnices especiales destinados a mejorar su conservación y durabilidad.

Las tallas, una vez doradas, han sido además patinadas al óleo para potenciar los volúmenes, relieves y detalles decorativos.

Recuperación de los elementos ornamentales

La intervención ha alcanzado igualmente otros elementos de la carroza.

Entre los trabajos realizados se encuentra la instalación de un nuevo piso de laminado de alta presión e impermeable en el canasto, así como la reconstrucción en madera de cedro de diferentes adornos deteriorados.

Entre ellos figuran partes de las coronas que rematan los escudos de Tomelloso.

Todos los elementos ornamentales y tallas han recibido asimismo una nueva policromía para recuperar una imagen uniforme y acorde con el conjunto restaurado.

Mejoras para facilitar las procesiones

La restauración se ha aprovechado también para introducir diferentes mejoras destinadas al uso habitual de la carroza durante las procesiones de la patrona.

El piso ha sido ampliado para disponer de un mayor espacio para la colocación de jardineras y se han incorporado cuatro barras extraíbles que facilitarán el empuje del conjunto.

También se ha instalado una nueva lanza para mejorar la dirección de la carroza durante los recorridos procesionales.

A estas actuaciones se suma la incorporación de siete focos direccionales, destinados a mejorar la iluminación de la Virgen y de los diferentes elementos ornamentales del trono.

Los cuatro ángeles recuperan color y expresividad

Junto a la restauración de la carroza se ha llevado a cabo la intervención sobre los cuatro ángeles que custodian a la Virgen de las Viñas durante sus procesiones por las calles de Tomelloso.

Las figuras presentaban carnaciones muy planas y unas alas prácticamente carentes de matices.

Los trabajos han permitido devolverles una apariencia más natural mediante una nueva policromía. Las túnicas han sido tratadas con tonalidades pastel, mientras que rostros, brazos y piernas han recibido carnaciones más vivas y realistas.

Para las alas se ha utilizado un tono hueso acompañado de diferentes sombreados, buscando aportar mayor profundidad y riqueza cromática.

Una carroza renovada para la patrona de Tomelloso

La restauración integral devuelve a la carroza de la Virgen de las Viñas buena parte de su riqueza artística y ornamental, al tiempo que refuerza su estructura y mejora sus condiciones para las futuras salidas procesionales.

Una intervención que combina conservación, restauración artística y funcionalidad para preservar uno de los elementos más reconocibles vinculados a la patrona de Tomelloso y a la devoción que la ciudad mantiene hacia la Virgen de las Viñas.

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