La Asociación ecologista “Aromas de Ruidera” manifiesta públicamente su profundo rechazo y decepción ante el primer borrador del Plan de Emergencias y Contraincendios elaborado por el Gobierno de Castilla-La Mancha (CLM) para el Parque Natural de Lagunas de Ruidera (PNLR).
Tras la aprobación del proyecto de Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) a inicios de año, el colectivo advierte que la nueva normativa sectorial se está utilizando como una «excusa» encubierta para limitar drásticamente los derechos de acceso de los visitantes al paraje durante los fines de semana de la temporada estival.
El colectivo, que defiende firmemente un uso racional, social y sostenible del Parque Natural, ha alertado sobre las graves deficiencias estructurales del borrador de emergencias. Según la asociación, el texto actual exime de responsabilidad directa al propio organismo del Parque y pretende transferir la carga de la gestión y la autoprotección a los cinco ayuntamientos afectados de Ciudad Real y Albacete, así como a las seis urbanizaciones consolidadas y a los establecimientos hoteleros locales.
“El Parque ejerce un poder omnímodo para dictar vetos medioambientales, pero ante una emergencia real, busca diluir su competencia en una compleja red de municipios y particulares”, señalan desde la portavocía de la asociación, advirtiendo que este modelo pone en severo riesgo la eficacia de la actuación pública. Las Lagunas de Ruidera consolidan un flujo turístico de enorme impacto económico para la región, tras haber cerrado el año 2025 con más de 600 000 visitantes.
Coincidencia en el peligro del carrizo y discrepancias en el uso del espacio
La organización ecologista coincide plenamente con los informes de los técnicos forestales de la Junta que califican el carrizo acumulado como un combustible vegetal de extrema peligrosidad. El parque ya sufrió dos importantes incendios originados en estas formaciones vegetales en los veranos de 2022 y 2024, afectando a las lagunas Coladilla, del Rey y Cuevamorenilla. Ante esto, «Aromas de Ruidera» reclama recuperar la limpieza y el saneamiento anual y tradicional de los carrizales durante el mes de enero para evitar catástrofes en la época de cría de aves.
Sin embargo, el principal punto de fricción radica en el diseño de cinco nuevas zonas estratégicas próximas al agua. Mientras el borrador de la Junta de Comunidades contempla estos puntos exclusivamente como áreas de concentración de personas en caso de evacuación por incendio, la asociación exige que estas zonas se doten de infraestructura básica para ser empleadas como espacios oficiales de baño y pesca recreativa. Las ubicaciones propuestas para estas áreas recreativas reguladas son:
- Laguna Conceja (inmediaciones de la Finca Era vieja).
- Cabecera de la laguna Sampedra (zona del antiguo camping municipal de Ossa de Montiel).
- Cañada de las Hazadillas (margen izquierdo de la laguna Colgada).
- Margen izquierdo de la confluencia entre las lagunas Colgada y Del Rey.
- Margen izquierdo de la confluencia de las lagunas Cuevamorenilla y Coladilla.
Incendio de mayo 2024, en la laguna del Rey, que se inició en los carrizos (AdR).

Rechazo a la reconversión de carreteras en caminos rurales
Finalmente, el colectivo denuncia la inviabilidad logística de cerrar accesos o restringir la entrada a un parque que es atravesado por vías de comunicación críticas, tales como la carretera nacional N-430 y diversas carreteras autonómicas y provinciales. La asociación se opone rotundamente a las intenciones recogidas en el proyecto de PRUG de degradar las carreteras provinciales que bordean las lagunas para transformarlas en simples caminos rurales, una medida que califican como «un retroceso a los años 40 del siglo pasado» que vulnera los derechos elementales de paso de residentes, propietarios de parcelas y clientes de los negocios hosteleros.
Desde «Aromas de Ruidera» se hace un llamamiento urgente a los responsables de la Consejería de Desarrollo Sostenible de CLM para abrir una mesa de diálogo que permita consensuar un plan contraincendios realista y sin extremismos, que respete la propiedad privada del entorno y logre compaginar el cuidado medioambiental con el motor socioeconómico de la comarca.












