l precio medio de la electricidad en el mercado mayorista español alcanza este miércoles los 246,01 euros por megavatio hora, según los resultados del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE). La jornada presenta diferencias importantes entre las horas de menor y mayor coste, una circunstancia relevante para los consumidores con tarifas reguladas o contratos indexados. No obstante, el precio mayorista no equivale directamente al importe final que aparece en las facturas domésticas.
Los datos oficiales publicados por OMIE sitúan el mínimo de la jornada en 180,81 euros/MWh, registrado en el periodo de 11:30 a 11:45 horas, y el máximo en 316,15 euros/MWh, entre las 17:45 y las 18:00. La diferencia entre ambos extremos alcanza los 135,34 euros por megavatio hora. Estos valores corresponden a periodos de quince minutos y no deben confundirse con los promedios horarios. OMIE
Cuándo conviene utilizar los electrodomésticos
Por horas completas, el periodo comprendido entre las 12:00 y las 13:00 presenta uno de los precios más económicos, con una media de 180,91 euros/MWh. En cambio, entre las 18:00 y las 19:00 se registra uno de los valores horarios más elevados, con 307,08 euros/MWh. Esta diferencia puede resultar útil para programar la lavadora, el lavavajillas o la recarga de un vehículo eléctrico, siempre que la tarifa contratada traslade esas variaciones al consumidor.
Los hogares acogidos al precio voluntario para el pequeño consumidor deben consultar también los importes horarios finales aplicables a su tarifa. Los peajes, cargos y otros componentes hacen que el coste de la factura sea diferente del publicado en el mercado mayorista. Quienes tengan un contrato de precio fijo no obtendrán necesariamente un ahorro por trasladar sus consumos de una hora a otra.
Cómo evitar pagar más de lo necesario
La primera medida consiste en comprobar las condiciones de la tarifa eléctrica y determinar si dispone de precios variables o estables. También conviene evitar consumos innecesarios y aprovechar las funciones de programación de los electrodomésticos cuando sea posible hacerlo de forma segura. Organizar los consumos puede ayudar a controlar el gasto, aunque el ahorro dependerá de cada contrato y del número de kilovatios hora utilizados.













