El Gobierno de Castilla-La Mancha ha articulado el trabajo en ciberseguridad en el ámbito sanitario en base a cuatro grandes líneas: prevención, con el foco puesto en la formación y la concienciación; la protección, con el objetivo del refuerzo la ciberresiliencia de los sistemas y de la propia organización; la detección, ya que el tiempo de reacción marca la diferencia entre un incidente controlado y no; y la respuesta, esencial para garantizar que el sistema sanitario siga funcionando, que la asistencia continúa y que el impacto sobre el paciente es el mínimo posible.
Así lo ha explicado la directora general de Infraestructuras de las Telecomunicaciones y Ciberseguridad, Lola Higuera, durante su participación en el XXXIV Congreso de Derecho y Salud ‘Salud y tecnologías emergentes’ que ha organizado la Asociación de Juristas de la Salud en Santander.
En este contexto, ha puesto el acento en la importancia de que en la Administración regional esté preparada para para “prevenir, detectar y responder a los posibles incidentes sin comprometer la asistencia”; y esa es la línea en la que está trabajando el Ejecutivo autonómico.
Para ello, es esencial la confianza en los servicios públicos, protección de datos o en la capacidad de la Administración para anticiparse a los riesgos. La directora general ha compartido mesa con la subdirectora de Asuntos Jurídicos del Servicio Andaluz de Salud, Matilde Vera; el secretario del Consejo General de Ingeniería Informática, José García Fanjul; y la subdirectora general de Salud Digital del Gobierno de Cantabria, Rocío Montalbán.
Objetivos estratégicos de la estrategia de ciberseguridad
La directora general ha recordado que el Gobierno de Castilla-La Mancha sigue avanzando en una estrategia de ciberseguridad que se basa en torno a cuatro grandes objetivos estratégicos: reforzar la ciberresiliencia de la Junta de Comunidades, promover un entorno digital seguro en todo el territorio, proteger y asegurar la infraestructura de información sanitaria y capacitar y sensibilizar a la sociedad.
Por todo ello, ha remarcado que es vital la apuesta y la inversión del Ejecutivo autonómico en ciberseguridad, cuya estrategia está pensada para ser dinámica y en constante evolución, para adaptarse a las amenazas cambiantes y donde, incorporando de manera proactiva la Inteligencia Artificial, permita a la Administración regional anticiparse y mitigar posibles amenazas para fortalecer la seguridad de la misma.













