Villacañas ha puesto el broche final este fin de semana a las fiestas en honor a San Cristóbal, patrón de los conductores, con un amplio programa de actividades que, un año más, ha reunido a cientos de vecinos y visitantes en torno a una celebración profundamente arraigada en la localidad. Los actos, organizados por la Hermandad de San Cristóbal con la colaboración del Ayuntamiento de Villacañas, han vuelto a combinar tradición y devoción, registrando una sobresaliente participación en todas las propuestas.
La programación comenzó el viernes con el traslado de la imagen de San Cristóbal desde su ermita hasta la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción mediante la tradicional procesión motorizada. Posteriormente, en la ermita, tuvo lugar el acto del cambio de oficio y estandarte, en el que Luciano Perales Carrascosa hizo entrega del estandarte a Daniel Martín Roncero, quien asumirá esta responsabilidad durante el próximo año.
Durante el acto también se rindió homenaje a dos personas muy vinculadas a la Hermandad y a la vida de la localidad. Domingo Sánchez-Panadero Mora recibió un reconocimiento por toda una vida dedicada al volante, mientras que Rufino Santos Vaquero fue distinguido por su constante colaboración con la parroquia y su implicación en la organización de la festividad.
La jornada del sábado estuvo marcada por un ambiente festivo y familiar. El recinto ferial acogió un animado tardeo con la música de DJ Garry, así como una divertida yincana de coches que despertó el interés de numerosos vecinos. Poco después dio comienzo uno de los actos más esperados de las fiestas: la tradicional pitada de vehículos. Decenas de coches, camiones y otros vehículos, muchos de ellos cuidadosamente engalanados para la ocasión, recorrieron las principales calles de Villacañas haciendo sonar sus bocinas y convirtiendo el desfile en un auténtico espectáculo que volvió a congregar a numeroso público a lo largo del recorrido.
La noche concluyó con una concurrida verbena popular en el recinto ferial, amenizada por la Orquesta Danubios, que hizo bailar a los asistentes hasta la madrugada, antes de dar paso a la sesión musical de DJ Alejo, encargada de poner el cierre a la jornada festiva.
Los actos han culminado esta mañana con la celebración de la solemne Eucaristía en honor a San Cristóbal, presidida por el párroco de la localidad, Luis Lucendo. A la Eucaristía han asistido representantes de la Hermandad, autoridades civiles encabezadas por el coordinador provincial de la Delegación de la Junta de Comunidades en Toledo, Javier Úbeda, junto al alcalde de Villacañas, Juan Ángel Almonacid, miembros de la Corporación Municipal, las Reinas de las Fiestas, la Banda Municipal de Música y numerosos vecinos.
Tras la celebración religiosa ha comenzado la procesión con la imagen del patrón desde la Iglesia Parroquial hasta el recinto ferial, donde han aguardado decenas de vehículos para recibir la tradicional bendición del sacerdote. Finalizada la bendición, la imagen ha emprendido el regreso hasta su ermita acompañada por una multitud de vehículos en una nueva procesión motorizada.
Ya en la ermita, ha tenido lugar la tradicional puja de los brazos para portar la imagen de San Cristóbal a hombros durante la vuelta de honor al templo. El emotivo acto ha concluido entre el repique de campanas, el lanzamiento de una traca y los aplausos de los asistentes, poniendo el punto final a unas fiestas que, un año más, han vuelto a demostrar el arraigo de una de las celebraciones más queridas por los villacañeros.
Desde el Ayuntamiento de Villacañas se ha querido agradecer el trabajo realizado por la Hermandad de San Cristóbal, así como la implicación de todas las personas, entidades y colaboradores que han hecho posible el desarrollo de una programación que ha vuelto a convertir esta festividad en un ejemplo de participación y respeto por las tradiciones del municipio.



















