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Carmen Crespo sitúa en Tomelloso el agua como la gran oportunidad para el campo y el futuro de Castilla-La Mancha

La eurodiputada sitúa el agua como una política esencial para España y Europa durante el Foro Permanente del PP-CLM celebrado en Tomelloso

La eurodiputada y responsable de políticas agrarias y agua del Partido Popular, Carmen Crespo, ha defendido hoy en Tomelloso la necesidad de abordar el problema del agua desde el rigor técnico, la inversión, la reutilización y el diálogo con agricultores, ganaderos, regantes y cooperativas.

Crespo ha intervenido en el Foro Permanente del Partido Popular de Castilla-La Mancha “El agua que necesita Castilla-La Mancha”, celebrado este viernes en Tomelloso, una cita centrada en la política hídrica, el futuro del regadío, la agricultura, la ganadería y la supervivencia económica del medio rural castellanomanchego.

Durante su intervención, la eurodiputada ha sido clara al afirmar que “el regadío no es un problema, es una oportunidad”, una idea que ha presentado como clave para entender el futuro de las zonas rurales, la competitividad del campo y la soberanía alimentaria.

Un foro con amplia presencia institucional, agraria y social

El acto ha contado con la presencia del presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez; la eurodiputada y responsable de políticas agrarias y agua del Partido Popular, Carmen Crespo; el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real y presidente provincial del PP, Miguel Ángel Valverde; y el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro.

También han asistido José Joaquín Gómez Alarcón, presidente de la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Masa Mancha Occidental II; Emilio Cepeda Romero, presidente de ASAJA Tomelloso y presidente provincial de ASAJA Ciudad Real; los diputados provinciales Rocío Zarco Troyano y Adrián Fernández Herguido; Sonia González Martínez, vicepresidenta segunda de la Diputación Provincial de Ciudad Real y alcaldesa de Argamasilla de Alba; Juan Antonio Moreno Moya, coordinador general del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; Carolina Agudo, secretaria general del PP-CLM; Santiago Serrano Godoy, vicesecretario de Comunicación del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; el diputado provincial Benjamín de Sebastián Mora; y los concejales del equipo de Gobierno de Tomelloso Eloísa Perales, Rocío Valentín, Jesús Lara e Inés Losa.

Crespo ha agradecido la acogida en Tomelloso y ha destacado el valor de celebrar un foro sobre agua en una tierra que conoce bien el problema, que sabe lo que necesita y que plantea soluciones desde la experiencia directa del campo.

“No existen soluciones mágicas”

Carmen Crespo ha advertido de que el agua es un asunto complejo, técnico y de largo recorrido, por lo que no admite respuestas fáciles ni promesas imposibles. A su juicio, el debate hídrico debe abordarse paso a paso, con seriedad, con la ley en la mano y con participación de quienes conocen la realidad del territorio.

No existen soluciones mágicas”, ha afirmado, rechazando cualquier intento de convertir el agua en un eslogan o en una herramienta de demagogia.

La eurodiputada ha defendido que las soluciones deben llegar desde el análisis técnico, el cumplimiento de los planes hidrológicos, las inversiones y la colaboración con agricultores, regantes, cooperativas, ayuntamientos y administraciones.

Según ha señalado, en Tomelloso ha encontrado un sector que tiene muy estudiado el problema, que sabe cuáles pueden ser las soluciones y que reclama respuestas concretas. Para Crespo, esa actitud es fundamental: escuchar a quienes viven cada día la falta de agua y conocen las necesidades reales del campo.

El sur de Europa necesita una mirada distinta sobre el agua

Crespo ha situado el debate del agua en el contexto europeo. Ha explicado que, en muchas zonas del norte de Europa, el problema hídrico no se entiende con la misma intensidad que en el sur, donde la sequía, las altas temperaturas y la escasez de recursos condicionan la agricultura, la ganadería y la vida de los pueblos.

La eurodiputada ha recordado que España y los países mediterráneos son grandes proveedores de alimentos para Europa y que su realidad climática exige normas adaptadas a sus circunstancias.

Según ha defendido, no se puede legislar igual para territorios que tienen abundancia de lluvia que para zonas donde cada gota cuenta. Por eso, ha reclamado que las directivas europeas tengan en cuenta la singularidad del Mediterráneo, del sur de España y de regiones como Castilla-La Mancha.

Crespo ha afirmado que la política nacional del agua es fundamental, pero también lo es la política europea, porque muchas decisiones que afectan al campo se toman o se condicionan desde Bruselas.

Agua, soberanía alimentaria y mundo rural

La eurodiputada ha vinculado la política hídrica con la soberanía alimentaria. Ha señalado que España y el sur de Europa son esenciales para alimentar a millones de ciudadanos europeos y para mantener una agricultura competitiva.

En este sentido, ha defendido que el agua no puede verse solo como un recurso medioambiental, sino también como un elemento estratégico para la producción de alimentos, el empleo, las cooperativas, la industria agroalimentaria y el arraigo en los pueblos.

Crespo ha insistido en que el regadío permite generar oportunidades en el medio rural y que debe tratarse como parte de la solución, no como el problema. Para la eurodiputada, modernizar el regadío, reutilizar agua y mejorar la eficiencia son caminos imprescindibles para garantizar el futuro del sector agrario.

Nuevas técnicas genómicas para una agricultura con menos agua

Carmen Crespo ha destacado los avances logrados en Europa en relación con las nuevas técnicas genómicas, que permitirán investigar y desarrollar semillas más adaptadas al cambio climático, con menor necesidad de agua y menor dependencia de fitosanitarios o fertilizantes.

La eurodiputada ha explicado que estas herramientas suponen un paso importante hacia la modernización de la agricultura. Según ha defendido, el campo necesita innovación, ciencia y tecnología para producir de forma más eficiente y sostenible.

Crespo ha señalado que estas técnicas permitirán contar en el futuro con cultivos más resistentes y mejor adaptados a la escasez hídrica, algo especialmente importante para regiones como Castilla-La Mancha.

A su juicio, Europa debe facilitar la investigación y la aplicación de soluciones modernas que ayuden al agricultor en lugar de cargarlo con más restricciones y burocracia.

Defensa de los ganaderos y de la cadena agroalimentaria

Durante su intervención, Crespo también ha abordado la posición de agricultores y ganaderos dentro de la cadena agroalimentaria. Ha defendido la necesidad de proteger a quienes producen alimentos y garantizar que su trabajo sea reconocido y respetado.

La eurodiputada ha hecho referencia a la defensa del término “carne”, sosteniendo que los productos de laboratorio no deben utilizar esa denominación. Ha explicado que el PP respeta la innovación alimentaria, pero considera imprescindible proteger al ganadero y evitar confusiones en el mercado.

Para Crespo, esta defensa no es solo simbólica, sino que forma parte del respeto a un sector que sostiene pueblos, empleo y soberanía alimentaria en toda Europa.

PAC, fondos europeos y programas sectoriales

Carmen Crespo ha señalado que Europa está trabajando en un momento decisivo para el futuro de la Política Agraria Común, el marco financiero plurianual y los fondos destinados al medio rural.

La eurodiputada ha defendido que el PP trabaja para evitar recortes en la PAC y para garantizar que los recursos lleguen realmente a agricultores, ganaderos, cooperativas y sectores estratégicos como el vino.

Ha reclamado que las inversiones en cooperativas, los programas sectoriales y las políticas hídricas queden claramente recogidas en los documentos europeos, para que no dependan después de decisiones nacionales que puedan desviar o diluir esos fondos.

Crespo ha insistido en que Castilla-La Mancha, una tierra con un fuerte peso agrario y vitivinícola, necesita que Europa contemple de forma clara recursos para agua, regadío, modernización y programas sectoriales.

Crítica a la politización del agua

Uno de los ejes del discurso de Carmen Crespo ha sido la necesidad de despolitizar el agua. La eurodiputada ha criticado que se haya tratado esta materia desde una visión sectaria o ideológica, en lugar de afrontarla como una política de Estado.

Crespo ha defendido que el agua no puede abordarse con prejuicios contra los embalses, contra el regadío o contra los agricultores. A su juicio, hacen falta administraciones hidráulicas y confederaciones que crean en los regantes como parte de la solución.

Según ha señalado, si no se cree en los embalses, no se impulsarán embalses; y si se mira al agricultor como alguien que esquilma el agua, no se le darán oportunidades para el futuro.

La eurodiputada ha defendido que la política hídrica debe apoyarse en técnicos, planes hidrológicos, inversiones y sentido común.

Infraestructuras hidráulicas y fondos europeos

Crespo ha lamentado que España haya desaprovechado oportunidades importantes para invertir en infraestructuras hidráulicas con fondos europeos. Ha recordado que el país recibió una cantidad histórica de recursos y que una parte podía haberse destinado a reducir el déficit de infraestructuras en materia de agua.

A su juicio, no se ha ejecutado lo necesario para modernizar sistemas, mejorar la reutilización, avanzar en infraestructuras y preparar al país ante los retos actuales.

La eurodiputada ha defendido que el PP trabaja para intentar que España tenga una nueva oportunidad para utilizar recursos europeos en inversiones hídricas. Según ha explicado, estas inversiones son esenciales para el futuro del agua en el país y especialmente en regiones como Castilla-La Mancha.

Reutilización del agua y economía circular

Carmen Crespo ha defendido una apuesta histórica por la reutilización de aguas. Ha explicado que España debe invertir en tratamientos terciarios y cuaternarios para aprovechar mejor los recursos disponibles y dar una segunda vida al agua.

La eurodiputada ha señalado que los tratamientos terciarios permiten utilizar aguas regeneradas para nuevos usos, mientras que los cuaternarios abren posibilidades más avanzadas, como la inyección en acuíferos.

Para Crespo, esta línea de trabajo es clave para territorios como La Mancha, donde la presión sobre los recursos subterráneos exige soluciones modernas, sostenibles y técnicamente viables.

Ha defendido que la economía circular está bien valorada por Europa y que existen oportunidades de financiación para proyectos de reutilización, regeneración y aprovechamiento eficiente del agua.

Los acuíferos como “huchas” para las futuras generaciones

La eurodiputada ha utilizado una imagen especialmente gráfica para referirse a los acuíferos subterráneos. Los ha definido como “huchas” que deben dejarse llenas a las futuras generaciones.

Crespo ha señalado que los agricultores quieren conservar los acuíferos y colaborar en su recuperación, pero ha insistido en que ese objetivo debe alcanzarse con equilibrio, inversiones, reglas claras, tiempo y cumplimiento de los planes hidrológicos.

Según ha defendido, no se puede exigir al campo que soporte restricciones sin ofrecer antes alternativas, infraestructuras y soluciones que permitan mantener la actividad económica.

Para la eurodiputada, el equilibrio entre conservación y actividad agraria es posible, pero necesita planificación, recursos y una administración que escuche al territorio.

Plan Renove de confederaciones, embalses y gobernanza del agua

Crespo ha defendido la necesidad de modernizar la gobernanza del agua en España. Ha planteado la conveniencia de impulsar un Plan Renove de confederaciones y embalses que permita mejorar la gestión, actualizar infraestructuras y reforzar la capacidad de respuesta ante la sequía.

La eurodiputada ha señalado que otros países han sabido aprovechar mejor los recursos disponibles y ha puesto como ejemplo inversiones realizadas en Portugal, lamentando que España haya dejado pasar oportunidades que podían haber beneficiado al campo español.

Según ha afirmado, no se pueden cometer más errores. Para Crespo, la unión debe ser real y los partidos políticos deben dejar de utilizar el agua como arma de confrontación.

Ha defendido que el agua es un problema de Estado y que debe abordarse con responsabilidad, visión nacional y coordinación europea.

La Directiva Marco del Agua y la prórroga hasta 2032

Uno de los puntos más relevantes de la intervención de Carmen Crespo ha sido la Directiva Marco del Agua y el horizonte de 2027. La eurodiputada ha advertido de que, si no se adoptan medidas y no se amplían los plazos, muchos agricultores pueden verse afectados por restricciones muy graves.

Crespo ha defendido que España necesita más tiempo para cumplir los objetivos marcados, especialmente en aquellas zonas donde no se han ejecutado las infraestructuras necesarias.

Por eso, ha anunciado que el PP va a trabajar para pedir una prórroga de 2027 a 2032, con el fin de dar margen para realizar inversiones, modernizar sistemas y evitar que los agricultores paguen las consecuencias de la falta de actuación previa.

Necesitamos prórrogas para cumplir la Directiva de Agua”, ha defendido, señalando que el objetivo debe ser cumplir, pero sin destruir antes las posibilidades de presente y futuro del campo.

Enmiendas sobre agua, drones y fitosanitarios

Carmen Crespo ha explicado que el PP trabaja en distintas enmiendas en el ámbito europeo para facilitar la actividad del sector agrario.

Entre ellas, ha citado una enmienda vinculada al uso de drones, con el objetivo de agilizar autorizaciones; otra relacionada con fitosanitarios, para evitar que un producto pueda utilizarse en otros países europeos y no en España; y otra centrada en la Directiva de Aguas para ampliar el plazo de cumplimiento hasta 2032.

La eurodiputada ha defendido que estas medidas forman parte de una estrategia de simplificación normativa. Ha insistido en que no se trata de eliminar controles, sino de facilitar oportunidades a agricultores y ganaderos, reducir trabas innecesarias y permitir que el sector pueda competir en igualdad de condiciones.

“Paso a paso, enmienda a enmienda”

Crespo ha concluido su intervención con un mensaje de prudencia, trabajo y constancia. Ha insistido en que nadie debe vender una varita mágica en materia de agua, porque los problemas hídricos son complejos y requieren soluciones técnicas, planificación e inversiones sostenidas.

La eurodiputada ha defendido que el camino debe ser “paso a paso, enmienda a enmienda”, con actitud, estudio, diálogo y compromiso institucional.

Ha subrayado que el PP trabaja de la mano del sector y que existe una visión compartida entre el partido nacional y el PP de Castilla-La Mancha para defender las necesidades hídricas de la región tanto en España como en Europa.

Tomelloso, una tierra que sabe lo que necesita

El Foro Permanente celebrado en Tomelloso ha permitido a Carmen Crespo trasladar una visión europea de un problema muy pegado al territorio. La eurodiputada ha destacado que en La Mancha no se habla de agua desde la teoría, sino desde la experiencia diaria de agricultores, ganaderos, cooperativas y regantes.

Su intervención ha situado el agua como una política esencial para el presente y el futuro del campo, pero también como una cuestión clave para la soberanía alimentaria, la economía rural y la cohesión territorial.

En Tomelloso, Crespo ha defendido que el regadío debe verse como una oportunidad, que los agricultores son parte de la solución y que España y Europa deben apostar por inversiones, reutilización, innovación, infraestructuras y normas adaptadas a la realidad del sur.

La idea central de su intervención ha sido clara: sin agua no hay futuro para el campo, pero con planificación, inversión y sentido común, el agua puede convertirse en una oportunidad para Castilla-La Mancha y para toda España.

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