El presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real y presidente provincial del Partido Popular, Miguel Ángel Valverde, ha defendido hoy en Tomelloso la necesidad de construir un frente común en torno al agua, alejado de la confrontación política y centrado en soluciones reales para el campo, los pueblos y el desarrollo económico de la provincia.
Valverde ha intervenido en el Foro Permanente del Partido Popular de Castilla-La Mancha “El agua que necesita Castilla-La Mancha”, celebrado este viernes en Tomelloso, una cita que ha reunido a representantes institucionales, organizaciones agrarias, regantes, cooperativas y sociedad civil para abordar uno de los principales retos de la región.
Durante su intervención, Valverde ha advertido de que la provincia de Ciudad Real tiene dos problemas de fondo especialmente graves: el agua y la despoblación. Dos asuntos que, según ha explicado, están profundamente relacionados.
“Sin agua no hay provincia. Sin agua no hay desarrollo”, ha señalado el presidente provincial, subrayando que la falta de recursos hídricos no solo afecta al campo, sino también al empleo, a la industria agroalimentaria, a la fijación de población y al futuro de muchos municipios.
Un foro con amplia presencia institucional, agraria y social
El acto ha contado con la presencia del presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez; la eurodiputada y responsable de políticas agrarias y agua del Partido Popular, Carmen Crespo; el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real y presidente provincial del PP, Miguel Ángel Valverde; y el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro.
También han asistido José Joaquín Gómez Alarcón, presidente de la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Masa Mancha Occidental II; Emilio Cepeda Romero, presidente de ASAJA Tomelloso y presidente provincial de ASAJA Ciudad Real; los diputados provinciales Rocío Zarco Troyano y Adrián Fernández Herguido; Sonia González Martínez, vicepresidenta segunda de la Diputación Provincial de Ciudad Real y alcaldesa de Argamasilla de Alba; Juan Antonio Moreno Moya, coordinador general del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; Carolina Agudo, secretaria general del PP-CLM; Santiago Serrano Godoy, vicesecretario de Comunicación del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; el diputado provincial Benjamín de Sebastián Mora; y los concejales del equipo de Gobierno de Tomelloso Eloísa Perales, Rocío Valentín, Jesús Lara e Inés Losa.
Valverde ha agradecido la presencia de agricultores, ganaderos, comunidades de regantes, organizaciones agrarias y representantes de distintos puntos de la provincia y de Castilla-La Mancha, destacando la importancia de escuchar al sector en un asunto que condiciona el futuro de la tierra.
Agua y despoblación, dos problemas unidos
Valverde ha defendido que el agua y la despoblación no pueden analizarse por separado. Según ha explicado, los territorios con menor superficie de regadío son, en muchos casos, los que más población pierden. Del mismo modo, las zonas que han podido desarrollar mejor sus recursos hídricos cuentan con más oportunidades económicas y más capacidad para fijar población.
El presidente provincial ha señalado que Ciudad Real ha sido una provincia castigada durante años por políticas de restricciones y prohibiciones que han limitado sus posibilidades de crecimiento. A su juicio, esa realidad ha contribuido a generar incertidumbre en el campo y a debilitar el desarrollo de muchos municipios.
Valverde ha recordado que el sector agrario y agroalimentario tiene un peso muy importante en la economía provincial. Ha señalado que una parte relevante del Producto Interior Bruto de Ciudad Real procede de la agricultura y de la industria agroalimentaria, por lo que cualquier problema relacionado con el agua tiene consecuencias directas sobre el conjunto de la provincia.
Por eso, ha defendido que la política hídrica debe tratarse como una prioridad económica, social y territorial.
“No somos consumidores de agua; generamos riqueza”
Uno de los mensajes centrales de Valverde ha sido la defensa del papel de los agricultores. El presidente de la Diputación ha rechazado la idea de que el campo sea simplemente un consumidor de agua y ha reivindicado que el sector agrario transforma ese recurso en riqueza, empleo, alimentos y vida para los pueblos.
Valverde ha afirmado que el agua utilizada por la agricultura revierte después en el territorio a través de actividad económica, mantenimiento de población, cooperativas, empresas auxiliares, industria agroalimentaria y servicios.
A su juicio, se ha estigmatizado injustamente a los agricultores y se ha creado una división entre el medio rural y el urbano que no ayuda a resolver los problemas reales.
“No somos consumidores de agua. Con el agua generamos riqueza que luego revierte al territorio”, ha defendido.
El presidente provincial ha insistido en que el campo no puede ser señalado como parte del problema, porque es precisamente una parte fundamental de la solución para mantener vivos los pueblos.
Valverde pide abandonar la confrontación entre territorios
Miguel Ángel Valverde ha criticado que durante años se haya utilizado el agua para dividir y enfrentar a unos territorios con otros. Ha rechazado especialmente el discurso que enfrenta a Castilla-La Mancha con Murcia, Valencia u otras comunidades.
Según ha defendido, la solución no pasa por impedir que otros territorios tengan agua, sino por garantizar que Castilla-La Mancha pueda aprovechar también los recursos que necesita para desarrollarse.
Valverde ha explicado que el objetivo no debe ser que otros no tengan agua, sino que la provincia de Ciudad Real y el conjunto de Castilla-La Mancha puedan disponer de ella para sus pueblos, sus agricultores, sus ganaderos y sus industrias.
El presidente de la Diputación ha pedido superar la política del enfrentamiento y apostar por una estrategia común. Para Valverde, la unión es imprescindible si se quieren resolver problemas que afectan a todos.
“Hace falta un frente común”, ha señalado, defendiendo que la división y la polarización no llevan a ningún sitio.
“Hay agua de sobra; hace falta gestionarla mejor”
Valverde ha defendido que existe agua suficiente para atender las necesidades del país y de Castilla-La Mancha, pero ha advertido de que hace falta una gestión diferente, más eficaz y más comprometida con los territorios que la necesitan.
A su juicio, el problema no es únicamente de disponibilidad, sino de planificación, inversiones, infraestructuras y voluntad política. Por eso, ha reclamado medidas que permitan aprovechar mejor los recursos y evitar que municipios como Tomelloso u otros pueblos del entorno vean limitado su crecimiento por falta de soluciones.
El presidente provincial ha señalado que no se puede asumir con normalidad que a los pueblos se les diga que no pueden crecer porque no hay agua, mientras existen posibilidades técnicas y políticas para mejorar la gestión.
Valverde ha defendido que la política del agua debe dejar de basarse en restricciones permanentes y empezar a centrarse en alternativas, proyectos y actuaciones concretas.
Crítica a la falta de ejecución de inversiones hídricas
Durante su intervención, Valverde ha criticado la falta de ejecución de inversiones en materia de agua en Castilla-La Mancha. Ha señalado que, si existían recursos económicos previstos para políticas hidráulicas, no se entiende que una parte importante no se haya utilizado.
El presidente provincial ha advertido de que esa falta de ejecución puede tener consecuencias directas en el cumplimiento de la Directiva Marco del Agua y en la situación de los agricultores y regantes.
Según ha señalado, otras comunidades han avanzado más en el cumplimiento de sus obligaciones, mientras que Castilla-La Mancha corre el riesgo de afrontar restricciones, limitaciones y cierres de pozos por no haber hecho a tiempo las actuaciones necesarias.
Valverde ha defendido que no basta con litigar o confrontar con otras administraciones. A su juicio, también hay que ejecutar inversiones, poner en marcha infraestructuras y cumplir los compromisos.
El Pacto Regional por el Agua, una propuesta de consenso
El presidente de la Diputación de Ciudad Real ha puesto en valor el Pacto Regional por el Agua impulsado en Castilla-La Mancha y respaldado por numerosas organizaciones y entidades.
Valverde ha recordado que se trata de un documento trabajado con más de 40 organizaciones de la región y ha defendido que representa una base seria para avanzar hacia soluciones reales.
Ha señalado que el presidente del PP de Castilla-La Mancha llevó ese documento al presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, como propuesta para proyectar un Plan Hidrológico Nacional que tenga en cuenta las necesidades de Castilla-La Mancha.
Para Valverde, el agua necesita acuerdos amplios, no eslóganes ni disputas partidistas. Ha defendido que la región no puede seguir con documentos de consenso guardados en un cajón, sino que debe ponerlos en marcha.
La experiencia municipal: buscar soluciones aunque sea difícil
Valverde también ha hablado desde su experiencia como alcalde. Ha recordado que quienes gobiernan un municipio saben que, cuando surge un problema grave, no basta con lamentarse: hay que buscar soluciones, incluso cuando no se tienen competencias directas o recursos suficientes.
El presidente provincial ha explicado que en su pueblo vivió una situación de falta de agua y que el Ayuntamiento tuvo que buscar alternativas, gestionar recursos y hacer esfuerzos económicos para resolver el problema.
Con ese ejemplo, ha defendido que Castilla-La Mancha y España deben actuar de la misma manera: buscando soluciones allí donde las haya y poniendo en marcha las actuaciones necesarias, aunque sean difíciles.
Para Valverde, la política útil es la que no se queda en el diagnóstico, sino la que se atreve a tomar decisiones y avanzar paso a paso.
Tres caminos ante el problema del agua
Miguel Ángel Valverde ha planteado que ante el problema del agua existen varias formas de actuar. Una, ha dicho, es la del enfrentamiento permanente, la estigmatización del campo y la utilización ideológica de la agricultura como si fuera una actividad contraria al medio ambiente.
Otra, según ha señalado, es la de los eslóganes, la estridencia y los discursos grandilocuentes que no terminan resolviendo nada.
Frente a esas dos vías, Valverde ha defendido el camino del trabajo serio, responsable y constante. Un camino basado en poner soluciones sobre la mesa, avanzar poco a poco, cambiar la perspectiva de las cosas y conseguir resultados.
El presidente provincial ha asegurado que ese es el camino que quiere seguir el Partido Popular en materia de agua: menos ruido, más trabajo y más soluciones.
La Diputación no tiene competencias, pero sí voz
Valverde ha reconocido que la Diputación Provincial de Ciudad Real no tiene competencias directas en materia de agua, pero ha dejado claro que eso no significa que deba permanecer callada.
“No tenemos competencia, pero sí tenemos voz”, ha defendido.
El presidente provincial ha señalado que la Diputación seguirá levantando la voz en defensa de la agricultura, del regadío y del sector agroalimentario, porque son fundamentales para la provincia.
En este sentido, ha puesto en valor el apoyo de la institución provincial a iniciativas relacionadas con el agua, como congresos, estudios y acciones que permiten situar el problema hídrico de Ciudad Real en el debate nacional.
Valverde ha destacado también el impulso de un estudio hidrogeológico sobre el estado real del Guadiana, algo que considera imprescindible para tomar decisiones con datos actualizados y no sobre información antigua o incompleta.
Al lado del campo porque es fundamental para la provincia
Valverde ha insistido en que la Diputación estará al lado del campo no por una cuestión de imagen ni de competencia política, sino porque se trata de un sector esencial para la provincia de Ciudad Real.
Ha advertido de que una política basada únicamente en restricciones y prohibiciones puede conducir a que la provincia pierda población, presente y futuro.
El presidente provincial ha defendido que la agricultura, la ganadería, las cooperativas y la industria agroalimentaria son una parte decisiva de la identidad y de la economía de Ciudad Real.
Por eso, ha reclamado que se deje de tratar al sector como un problema y se empiece a considerarlo como lo que es: una actividad estratégica que genera alimentos, empleo y vida en los pueblos.
Tomelloso, escenario de una reivindicación provincial
El Foro Permanente celebrado en Tomelloso ha permitido situar el debate del agua en una ciudad especialmente vinculada al campo y a la industria agroalimentaria.
Valverde ha agradecido que la cita se haya celebrado en la provincia de Ciudad Real y ha defendido que el problema del agua debe convertirse en una esperanza si se aborda con rigor, unidad y voluntad política.
El presidente de la Diputación ha concluido su intervención con un mensaje de confianza en que el problema del agua puede empezar a resolverse si se abandona la confrontación y se apuesta por el trabajo serio.
A su juicio, la solución no será inmediata, pero sí puede empezar a construirse poco a poco con planificación, inversión, consenso y compromiso con el sector agrario.
En Tomelloso, Valverde ha dejado un mensaje claro: sin agua no hay desarrollo, sin desarrollo no hay futuro y sin futuro los pueblos pierden vida. Por eso, ha defendido que el agua debe ocupar el centro de la agenda política de Ciudad Real, de Castilla-La Mancha y de España.































