Tomelloso volvió a latir al ritmo de la música. El Zodiak Festival de Tomelloso ha arrancado este pasado viernes con una gran afluencia de público y una primera jornada en la que el recinto de la Ciudad Deportiva se transformó en un punto de encuentro para varias generaciones.
Desde las primeras horas, la llegada constante de asistentes fue dibujando el ambiente de las grandes noches. El Z Live Stage, escenario principal del festival, permaneció lleno o muy concurrido durante buena parte del comienzo y posteriormente, mientras los otros dos espacios completaban una propuesta capaz de viajar desde la música urbana hasta el techno más contundente y los inolvidables sonidos remember.
Bajo el lema “The Dream of Piscis”, el festival abrió sus puertas con una programación extensa, ambiciosa y variada. El público respondió con entusiasmo y convirtió el estreno en una noche de música, luces, reencuentros y emoción compartida.
Fernando Costa hace vibrar el Z Live Stage
El Z Live Stage concentró algunos de los momentos más esperados de la primera jornada. De La Rose, Fernando Costa, Metrika y Miss K8 encabezaron una programación que reunió estilos diferentes, pero unidos por la fuerza de una actuación en directo ante un público entregado.
Fernando Costa fue uno de los grandes protagonistas del viernes. Su presencia despertó una enorme expectación y consiguió que el escenario principal viviera uno de los momentos de mayor intensidad de la noche.
Junto a ellos también participaron Iván Ortiz, Krumel, Adri Lozano, Chema González, Diego Marquinn, DJ Tete, Jesús Novillo y Roberto Carrión, completando una programación que mantuvo la actividad durante toda la jornada.
La música urbana, los ritmos electrónicos y la energía del público se fundieron en un espacio que permaneció muy concurrido prácticamente desde el inicio.
Charlie Sparks eleva la intensidad en el Drum Stage
A pocos metros, el Drum Stage ofreció una experiencia completamente diferente. Allí, los ritmos más oscuros, rápidos y contundentes encontraron su propio refugio.
Charlie Sparks, Skryption, Vendex y Shepax encabezaron este escenario, acompañados por Gubi, Óscar Ruiz, Tony Fimia y Víctor Ortega.
Cada sesión elevó un poco más la intensidad de la noche. El público respondió con los brazos en alto y sin apenas concederse descanso, confirmando que el Zodiak Festival también tiene un espacio reservado para quienes buscan una experiencia electrónica más potente.
El Drum Stage no fue únicamente un escenario alternativo. Se convirtió en un mundo propio dentro del festival, marcado por la velocidad, el sonido y una atmósfera difícil de explicar para quien no la vivió desde dentro.
Paco Pil despierta la memoria en el Remember Stage
El sentimiento más nostálgico de la jornada llegó de la mano del Remember Stage, un espacio concebido para recuperar aquellas canciones que forman parte de la memoria colectiva de toda una generación.
Paco Pil fue uno de los nombres más destacados de la noche. Sus temas y su energía transportaron al público a otra época, demostrando que hay canciones que no envejecen y estribillos que siguen despertando las mismas emociones años después.
Junto a él actuaron Christian Millán, Javi Boss, Miguel Serna y Sofía Cristo, además de David Deck, DJ Soraya, DJ Vela, Emilio Cano y Jalex.
El escenario remember reunió a asistentes de distintas edades. Algunos revivieron noches pasadas; otros descubrieron por primera vez una música que sigue conservando toda su fuerza. Durante unas horas, el paso del tiempo pareció detenerse.
Tres escenarios y tres formas de sentir la música
Una de las grandes apuestas de esta edición ha sido la división de la programación en tres escenarios claramente diferenciados.
El Z Live Stage reunió las propuestas urbanas y algunos de los artistas más esperados del cartel. El Drum Stage apostó por la electrónica más intensa, mientras que el Remember Stage recuperó los sonidos que marcaron las pistas de baile durante décadas.
Esta variedad permitió que cada asistente construyera su propia noche. Había quien llegaba atraído por Fernando Costa, quien esperaba con impaciencia a Charlie Sparks y quien tenía en Paco Pil una cita pendiente con sus recuerdos.
Más que una sucesión de conciertos y sesiones, el Zodiak Festival ofreció tres maneras diferentes de vivir una misma pasión.
Una noche que Tomelloso hizo suya
La primera jornada dejó una imagen difícil de olvidar: la Ciudad Deportiva llena de movimiento, grupos de amigos recorriendo el recinto y un escenario principal muy concurrido desde las primeras horas.
La organización no ha comunicado una cifra oficial de asistentes correspondiente a la jornada inaugural, pero la gran afluencia de público fue visible durante toda la noche.
El ambiente acompañó desde el inicio. No se trataba solamente de escuchar música, sino de compartirla. Cada actuación encontró su público y cada escenario construyó una atmósfera diferente sin perder la identidad común del festival.
Tomelloso volvió a demostrar que sabe recibir los grandes acontecimientos. Durante unas horas, la localidad cambió su ritmo habitual por el sonido de los altavoces, las luces y una emoción que se extendió por todo el recinto.
Un arranque lleno de fuerza, música y recuerdos
El Zodiak Festival 2026 comenzó dejando el listón alto. Fernando Costa hizo vibrar el Z Live Stage, Charlie Sparks llevó la intensidad al Drum Stage y Paco Pil devolvió al Remember Stage la magia de las grandes noches de baile.
La mezcla de generaciones, estilos y emociones convirtió el viernes en mucho más que una jornada musical. Fue una noche para descubrir nuevos sonidos, reencontrarse con viejas canciones y dejarse llevar por un festival que ha vuelto a hacer de Tomelloso uno de los grandes puntos musicales del verano.
El primer golpe de música ya ha sonado. Y lo ha hecho con fuerza, con sentimiento y con miles de miradas puestas sobre tres escenarios que, durante toda la noche, contaron una misma historia: la de una ciudad entregada a la música.




























