El Gobierno regional está logrando consolidar la Medicina Nuclear en la Comunidad Autónoma con la implantación de esta especialidad en las provincias de Castilla-La Mancha y con la incorporación de la tecnología más avanzada que permite ofrecer una atención diagnóstica y terapéutica de máxima precisión. Así lo ha destacado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, durante una visita al Hospital Universitario de Cuenca, donde ha resaltado que los equipos tecnológicos adquiridos por el Gobierno de Emiliano García-Page permiten alcanzar mayores estándares de calidad diagnóstica y asistencial, reduciendo tanto los niveles de radiación como los tiempos de exploración para los pacientes.
Así, ha recordado que el pasado mes de octubre de 2025 comenzó a funcionar el nuevo Servicio de Medicina Nuclear, equipado con un PET-CT digital y una gammacámara SPECT-CT de altas prestaciones, cuya adquisición ha supuesto una inversión de tres millones de euros.
Este equipamiento ha sido financiado a través del Plan INVEAT del Ministerio de Sanidad y sitúa al Hospital Universitario de Cuenca a la vanguardia tecnológica en el ámbito de la Medicina Nuclear.
La puesta en marcha de este servicio representa un importante hito para la sanidad conquense, ya que la antigua Unidad de Medicina Nuclear de Cuenca, que inició su actividad en el año 2004 en el Hospital Virgen de la Luz, estaba dotada entonces con una gammacámara analógica que en la actualidad solo permitía la realización de estudios convencionales.
Gracias a un paso como este, todas las provincias de Castilla-La Mancha ya cuentan con Oncología Radioterápica y próximamente con Medicina Nuclear. Próximamente la Comunidad Autónoma contará con un Plan integral contra el cáncer.
Capacidad para alcanzar los 5.000 estudios anuales
“En el servicio ya se han realizado 3.000 estudios, siendo la previsión anual alcanzar los 5.000 estudios anuales”, ha puesto en valor el consejero de Sanidad, quien ha explicado la incorporación de todas las prestaciones asistenciales de la especialidad, tanto en técnicas SPECT como PET-TC, “lo que permite evitar derivaciones de pacientes a otros centros y ampliar progresivamente la actividad asistencial”.
El objetivo del servicio es responder a toda la demanda diagnóstica y terapéutica del área sanitaria de Cuenca y, además, trabajar en red con otras áreas sanitarias de Castilla-La Mancha, como Albacete y Guadalajara, tanto para la atención de pacientes, como para el apoyo en la interpretación de pruebas diagnósticas.
Actualmente, el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Cuenca está integrado por tres facultativos especialistas, entre ellos el responsable de la Unidad, el doctor Francisco Martín Ordóñez, además de cuatro técnicos especialistas en Medicina Nuclear, dos profesionales de Enfermería y dos auxiliares administrativos.
El equipo trabaja de manera coordinada con otros servicios estratégicos del hospital, como Radiofísica y Protección Radiológica, Oncología Radioterápica, Radiología y Oncología.
Diagnóstico y tratamiento de precisión
La Medicina Nuclear es una especialidad médica que utiliza pequeñas cantidades de materiales radiactivos, denominados radiofármacos, para diagnosticar, tratar y estudiar múltiples enfermedades.
Su aplicación resulta especialmente relevante en patologías oncológicas, cardiológicas, neurológicas, endocrinas, renales y óseas, entre otras. Esta especialidad permite observar el funcionamiento de órganos y tejidos en tiempo real, aportando información metabólica y funcional de gran precisión.
Actualmente, alrededor del 70 por ciento de los pacientes atendidos en Medicina Nuclear son pacientes oncológicos, aunque el servicio también desarrolla actividad diagnóstica en áreas como Pediatría, Cardiología y Neurología.
El Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Cuenca incorpora todas las prestaciones asociadas al PET-CT aplicadas a Oncología, Neurología y Cardiología, además del diagnóstico de enfermedades infecciosas.
Asimismo, el HUCU ha incorporado la teragnosis, una técnica innovadora en el ámbito nacional que combina diagnóstico y tratamiento de tumores utilizando los mismos radiofármacos, lo que permite desarrollar terapias más precisas y con menos efectos secundarios para los pacientes.











