El tiempo dará una tregua este sábado, 24 de octubre, en buena parte de España después de una jornada anterior mucho más condicionada por el paso de frentes. La estabilidad ganará terreno en amplias zonas de la Península, aunque la situación todavía exigirá atención en el extremo norte y nordeste, especialmente por el viento y el estado de la mar.
Las precipitaciones serán mucho más escasas. Según las previsiones de AEMET, todavía puede registrarse alguna lluvia débil en la costa cantábrica, además de chubascos aislados en Cataluña y Baleares y precipitaciones en las islas más montañosas de Canarias.
En el resto del territorio, el tiempo tenderá a ser estable, con presencia de nubes altas o intervalos nubosos en numerosos puntos pero sin lluvias significativas.
El frío se nota más durante la madrugada
Uno de los principales cambios será el descenso de las temperaturas nocturnas. El enfriamiento será perceptible en amplias áreas del interior y no se descartan heladas en zonas de montaña, especialmente en puntos elevados del norte.
Durante el día, sin embargo, las temperaturas seguirán comportamientos diferentes según las zonas. Las máximas tenderán a subir en el oeste peninsular, mientras podrán descender en áreas del este y en Baleares.
El contraste entre las mañanas frías y las tardes más suaves volverá a ser considerable en áreas interiores.
En los sistemas montañosos del centro peninsular, AEMET prevé máximas en ascenso y ausencia de precipitaciones. En las sierras de Guadarrama y Somosierra, por ejemplo, el cielo estará poco nuboso y cubierto parcialmente por nubes altas, con viento del oeste que irá aumentando durante la tarde.
Algunas precipitaciones en Pirineos
El extremo norte mantendrá mayor nubosidad y alguna precipitación residual.
En el Pirineo navarro, AEMET prevé cielos muy nubosos por la mañana con precipitaciones débiles o localmente moderadas que irán remitiendo. La cota de nieve se sitúa alrededor de los 1.900 metros.
La situación será parecida en el Pirineo aragonés, donde las precipitaciones débiles de madrugada afectarán principalmente a la divisoria fronteriza occidental. Allí la cota de nieve rondará los 1.800 metros, con heladas en cotas altas y viento del noroeste fuerte en las zonas más elevadas.
En el Pirineo catalán, las precipitaciones serán también débiles y se concentrarán principalmente durante la madrugada en el valle de Arán y la franja norte del Pallars. La nieve aparecerá aproximadamente a partir de los 1.800-1.900 metros.
El Cantábrico continúa pendiente del oleaje
Donde la situación seguirá siendo más complicada será en el mar.
AEMET mantiene condiciones adversas en aguas costeras de Asturias, Cantabria y País Vasco. En Asturias se prevé mar combinada del noroeste de entre 5 y 7 metros, disminuyendo después, mientras que en las costas de Cantabria, Bizkaia y Gipuzkoa las olas pueden situarse inicialmente entre 5 y 8 metros, reduciéndose progresivamente.
El viento también continuará soplando con intensidad en algunos sectores del litoral cantábrico, aunque la tendencia general será de mejoría.
En el Mediterráneo nororiental, la costa catalana también afrontará una primera parte de la jornada movida. En el Ampurdán, AEMET contempla viento del noroeste de fuerza 7 durante parte de la mañana y olas de 2 a 3 metros.
En las aguas de Barcelona y Tarragona todavía pueden producirse algunos aguaceros ocasionales hasta primeras horas, pero la situación tenderá a mejorar conforme avance el sábado.
Tiempo más tranquilo en el centro y el sur
La mayor estabilidad se concentrará en amplias zonas del centro, sur y oeste peninsulares, donde las precipitaciones serán poco probables.
En Castilla-La Mancha, por ejemplo, el pronóstico señala intervalos de nubes altas, viento generalmente flojo y máximas que pueden alcanzar los 21 grados en Toledo. En las zonas altas de Cuenca y Guadalajara, sin embargo, podrán registrarse heladas débiles.
También en zonas montañosas del sur el panorama será tranquilo. Para Sierra Nevada, AEMET prevé cielo poco nuboso con algunos velos de nubes altas, sin precipitaciones ni tormentas y con viento generalmente flojo.
El sábado se presenta así como una jornada de transición hacia una situación más estable en gran parte de España, aunque con un escenario todavía claramente otoñal: madrugadas más frías, algunas precipitaciones en el norte y especial atención al viento y al oleaje en zonas costeras del Cantábrico y del nordeste.













