El último domingo de octubre presenta dos escenarios meteorológicos diferenciados en España. Mientras una amplia franja del centro y del sur peninsular disfrutará de condiciones estables, el norte concentrará la mayor nubosidad, algunas precipitaciones y los principales efectos del viento y del estado de la mar.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sitúa parte de la inestabilidad en Galicia, la cornisa cantábrica y áreas de los Pirineos.
Lluvias y mar alterada en Galicia
En el litoral gallego, la situación marítima será uno de los fenómenos más relevantes de la jornada. AEMET mantiene condiciones de aviso en aguas de A Coruña y Lugo, con mar combinada del noroeste que podrá superar los cuatro metros en determinados momentos.
En aguas de A Coruña y Lugo se esperan además lluvias durante distintos periodos del día y viento del oeste o suroeste, más intenso mar adentro.
La situación en el Cantábrico también estará marcada por una mar más alterada. AEMET contempla mar combinada del noroeste superior a cuatro metros en sectores de Asturias, Cantabria, Bizkaia y Gipuzkoa durante parte de la jornada.
Estos avisos se refieren específicamente a fenómenos costeros y marítimos, y no deben interpretarse como avisos meteorológicos generalizados para el interior de esas comunidades.
Las nubes aumentarán en la Cordillera Cantábrica
En Picos de Europa, el domingo comenzará poco nuboso, con presencia de nubes altas. A partir de la tarde aumentará la nubosidad hasta quedar los cielos nubosos o muy nubosos, sin que se descarten lluvias débiles o lloviznas.
Las temperaturas subirán de forma moderada y el aumento podrá ser notable en las mínimas. En cotas altas soplará viento de componente oeste, con mayor intensidad en las zonas más expuestas.
Precipitaciones débiles en los Pirineos
El tiempo también cambiará durante la jornada en parte de la cordillera pirenaica.
En el Pirineo aragonés, AEMET prevé un comienzo poco nuboso, con nubes altas, y un aumento posterior de la nubosidad en la divisoria fronteriza. A partir de la tarde podrán aparecer precipitaciones débiles y ocasionales junto a la frontera con Francia.
La cota de nieve se situará muy alta, alrededor de los 3.000 metros, mientras las temperaturas experimentarán un ascenso moderado, localmente notable.
En el Pirineo catalán, las precipitaciones débiles podrán afectar al Val d’Aran y la Franja Norte Pallaresa, también con una cota de nieve en torno a los 3.000 metros. El viento del noroeste llegará a ser fuerte en cotas altas y zonas expuestas.
El Pirineo navarro comenzará igualmente con cielos poco nubosos, pero la nubosidad aumentará de forma progresiva hasta dejar cielos muy nubosos o cubiertos. AEMET espera algunas precipitaciones débiles desde la tarde.
Más tranquilidad en el centro peninsular
Frente al panorama del extremo norte, el interior peninsular tendrá una jornada mucho más estable.
En zonas montañosas del centro, como las sierras de Guadarrama y Somosierra, AEMET pronostica cielos poco nubosos o despejados, algunas nubes altas y ausencia de precipitaciones. Las temperaturas subirán y el viento será del oeste y noroeste, ocasionalmente fuerte solo en cotas altas.
También Castilla-La Mancha quedará dentro de este escenario de estabilidad, con máximas de 21 a 23 ºC en sus capitales y ausencia de precipitaciones en los principales núcleos urbanos.
El domingo dejará así una España meteorológicamente dividida: tiempo más tranquilo y soleado en amplias áreas del interior y mayor inestabilidad en el norte, donde las lluvias débiles, el viento en montaña y el oleaje concentrarán la atención.













