El Castillo de Rochafrida, muy poco conocido, se encuentra en el término municipal de Ossa de Montiel, en la provincia de Albacete, muy próximo a las Lagunas de Ruidera y a la Cueva de Montesinos.
Es un castillo de origen musulmán, que fue ocupado por los berberiscos y conquistado hacia comienzos del siglo XIII por las tropas cristianas. Antes de recibir su nombre actual, se tiene constancia de que pudo haberse llamado Castillo de San Felices, como consecuencia de la creación de la orden de los trinitarios por San Félix de Valois, junto con Juan de Mata.
En el año 1216, el castillo fue entregado por Enrique I de Castilla, conocido como “El rey niño”, a Justo Téllez de Meneses. Posteriormente pasó a manos de la Orden de Santiago y fue totalmente abandonado durante el reinado de Isabel y Fernando, en el siglo XV.
Durante siglos fue de propiedad privada, hasta que en el año 2005 pasó a ser titularidad del Ayuntamiento de Ossa de Montiel, que realizó algunas mejoras en sus murallas y accesos.
La verdadera fama de este castillo se debe a sus conocidos romances. Se trata de dos composiciones: el Romance de Rosaflorida y el de Fonte Frida. Ambos datan del siglo XV. El primero hace referencia a un castillo llamado Roca y a una fuente llamada Frida, donde una dama velaba sus amores por el conde de Montesinos, sin atender a otros pretendientes. El segundo trata del amor entre una tórtola y un ruiseñor.
Estos poemas han sido muy conocidos y versados a lo largo del tiempo, convirtiendo al castillo en un lugar de gran interés histórico y literario.
Edificación
El castillo se encuentra al pie del río Alarconcillo, situado sobre un altozano. Está construido con piedras amuralladas y, en la actualidad, solo se conserva una parte de su muralla y un torreón.
Situación actual
Actualmente, el Castillo de Rochafrida se encuentra sin restauración alguna, aunque continúa siendo muy visitado por turistas. En el lugar puede verse una placa en la que aparece recogida su famosa poesía.
Romance de Rochafrida y de Rosaflorida
Fonte frida, fonte frida
fonte frida y con amor,
do todas las avecicas
van tomar consolación,
sino es la tortolica,
que está viuda y con dolor.
Por ahí fuera a pasar
el traidor del ruiseñor;
las palabras que le dice
llenas son de traición:
—Si tú quisieses, señora,
yo sería tu servidor.
—Vete de ahí, enemigo,
malo, falso, engañador,
que ni poso en ramo verde
ni en ramo que tenga flor,
que si el agua hallo clara
turbia la bebiera yo;
que no quiero haber marido
porque hijos no haya, no;
no quiero placer con ellos
ni menos consolación.
¡Déjame triste, enemigo,
malo, falso, mal traidor!
En Castilla está un castillo,
que se llama Rocafrida;
al castillo llaman Roca,
y a la fonte llaman Frida.
El pie tenía de oro
y almenas de plata fina;
entre almena y almena
está una piedra zafira;
tanto relumbra de noche
como el sol a mediodía.
Dentro estaba una doncella
que llaman Rosaflorida;
siete condes la demandan,
tres duques de Lombardía;
a todos les desdeñaba,
tanta es su lozanía.
Enamoróse de Montesinos
de oídas, que no de vista.
Una noche estando así,
gritos da Rosaflorida;
oyérala un camarero,
que en su cámara dormía.
—¿Qu’es aquesto, mi señora?
¿Qu’es esto, Rosaflorida?
O tenedes mal de amores,
o estáis loca sandía.
—Ni yo tengo mal de amores,
ni estoy loca sandía,
mas llevásesme estas cartas
a Francia la bien guarnida;
diéseslas a Montesinos,
la cosa que yo más quería;
dile que me venga a ver
para la Pascua Florida;
darle he siete castillos,
los mejores que hay en Castilla;
y si de mí más quisiere,
yo mucho más le daría:
darle he yo este mi cuerpo,
el más lindo que hay en Castilla,
si no es el de mi hermana,
que de fuego sea ardida.













