En el desamparo de la vasta llanura
Cuando por el horizonte, el sol,
esparce sus rayos desafiante
en las cálidas mañanas de julio.
Con el paso lento ,los ojos apagados
Y la muda…
de no hablar con nadie.
Silencio agotador, que ya ni los pajarillos oyen
Amable soledad, compañera de sus días
Cómplice de sus pensamientos
en esta mañana azul.
Campesino que trabajas
la tierra áspera.
Que caminas bajo la libertad
de los angostos caminos.
Un barbecho bordado de largos surcos
El almuerzo a la sombra de una vieja oliva
En cada vid se ve crecer el fruto
que el agricultor
con su sudor mima.
El alma turbada
por el calor que aprieta.
¡Cuándo llegará la tarde!
Por momentos flaquean las fuerzas
El sudor corre por doquier
Como una cascada por cada poro
de su piel morena.
Se paró el reloj
Y esos mágicos atardeceres
se convirtieron en tardes monótonas.
Sinónimo de un letargo desolador,
hasta que el sol se confunde
en el horizonte,
en medio del ocaso.
Fdo: Mari Carmen González Navarro













