El Teatro Municipal Marcelo Grande de Tomelloso volvió a llenarse de emoción con la tradicional Gala de Fin de Curso de la Escuela de Artes Marciales y Danza, dirigida por Agustina Gallego y que tuvo lugar este pasado jueves a las 19:30 horas.
La cita, que desde hace más de 40 años marca el cierre del curso para esta gran familia artística, reunió sobre el escenario a alumnas de distintas edades en un espectáculo inspirado en los cuentos clásicos.
El escenario se llenó de magia
La gala convirtió el Marcelo Grande en un espacio de fantasía, música y movimiento. Desde las alumnas más pequeñas hasta las más veteranas, todas participaron en una puesta en escena cargada de sensibilidad, esfuerzo y cuidado por los detalles.
Cada coreografía dejó ver el trabajo realizado durante meses. Detrás de cada paso hubo constancia, disciplina y una ilusión compartida que el público supo reconocer con emoción.
La velada fue definida por la propia escuela como “una noche para recordar”, una expresión que resume el ambiente vivido en el teatro tomellosero.
Una gala con más de cuatro décadas de historia
La Gala de Fin de Curso de la Escuela de Artes Marciales y Danza de Tomelloso se ha consolidado como una de esas citas que forman parte de la vida cultural y familiar del municipio.
Durante más de cuatro décadas, esta celebración ha servido para despedir el curso y mostrar al público el trabajo desarrollado por las alumnas y el equipo docente.
En esta edición, el hilo conductor fueron los cuentos clásicos, una temática que permitió unir danza, emoción y fantasía en un montaje pensado para todos los públicos.
Reconocimiento a quienes hacen posible la escuela
La escuela quiso trasladar su agradecimiento a todo el equipo de profesoras, a las familias y, de manera especial, a las madres, siempre pendientes de cada detalle para que la gala pudiera salir adelante.
También hubo palabras de reconocimiento para Carolina Culubret, por su coreografía, y para Cris, que un año más viajó desde Madrid para presentar una velada muy especial.
El cierre tuvo un mensaje de descanso y futuro. Tras un curso intenso, llega ahora el momento de hacer una pausa antes de volver en septiembre con nuevos proyectos. Como expresó la escuela: “Nos vemos en septiembre, con nuevos sueños, nuevos retos y la misma ilusión por seguir bailando juntos”.
La gala dejó así una imagen difícil de olvidar: la de una comunidad unida por la danza, el esfuerzo y el cariño hacia una escuela que sigue formando parte de la historia cultural de Tomelloso.













































