La Unión Musical Ciudad de Tomelloso vivió este sábado, 27 de junio de 2026, una de esas jornadas que quedan grabadas para siempre en la memoria de una formación musical. Las expectativas eran altas entre músicos, familiares, simpatizantes y seguidores, pero el concierto ofrecido en el Templete del Parque del Retiro de Madrid logró superarlas con creces.
La banda tomellosera llenó de música una calurosa tarde madrileña y emocionó a un público entregado que terminó pidiendo hasta dos bises, obligando a la formación a regresar a la interpretación entre aplausos, vítores y ovaciones. La respuesta fue tan intensa que, en ambos momentos, los asistentes se levantaron de sus asientos para reconocer el trabajo de la UMCT.
Uno de los instantes más emocionantes llegó tras la interpretación del célebre chotis “Madrid, Madrid, Madrid”, cuyo estribillo fue cantado con sentimiento por buena parte del público. La conexión entre la banda y los asistentes fue inmediata, dando lugar a una escena de gran carga emocional en pleno corazón de la capital de España.
La segunda gran ovación tuvo como protagonista al instrumentista de trombón y aclamado tenor José Hernández, quien, a petición unánime del público, volvió a interpretar una de las piezas más celebradas de la tarde: la romanza de Leandro de La tabernera del puerto, del maestro Pablo Sorozábal. Su actuación desató una intensa oleada de bravos que reflejó la emoción vivida durante todo el concierto.
Una llegada cargada de ilusión al corazón de Madrid
La jornada comenzó con nervios, entusiasmo y mucha emoción. Dos autobuses repletos de músicos, familiares y amigos llegaron a Madrid cargados de ilusión. El recorrido por la calle Alfonso XII, la Puerta de Alcalá y la calle de Alcalá desembocó finalmente en la Puerta de Hernani, acceso más próximo al Templete del Parque del Retiro.
Desde ese momento, la expedición tomellosera comenzó a vivir una aventura muy especial. Poco a poco, músicos y acompañantes se adentraron en el Retiro hasta divisar el Templete, escenario en el que la banda tenía una misión clara: llevar la música de Tomelloso a Madrid y dejar el pabellón bien alto.
Tras una prueba de sonido no exenta de dificultades, propias de una tarde estival al aire libre, la ilusión pudo más que el calor. Nada impidió que la UMCT saliera al escenario con la determinación de disfrutar y hacer disfrutar.
Tomelloso y Madrid, unidos por la música
El concierto comenzó según lo previsto con el pasodoble “Tomelloso”, de Alejandro Montejano, una elección cargada de simbolismo. Sus melodías, que evocan el querido Himno de Tomelloso, sirvieron para sellar una hermosa hermandad musical entre Tomelloso y Madrid.
El propio compositor, Alejandro Montejano, tomellosero residente en Madrid desde hace años, quiso acompañar a la banda en este importante periplo, convirtiéndose en testigo directo de una tarde inolvidable para la formación.
El programa se desarrolló conforme a lo previsto y fue seguido por el público a través de unos originales abanicos de mano, diseñados como programa del concierto, que fueron muy bien recibidos por los asistentes en una tarde marcada por las altas temperaturas.
Aplausos, bravos y una emoción imposible de olvidar
La UMCT fue interpretando cada pieza con brillantez, entrega y una visible satisfacción entre sus músicos. Cada partitura recibió el reconocimiento del público, que respondió con aplausos, bravos y ovaciones constantes.
Su director, Agustín Pradillos, intervino en varios momentos puntuales para contextualizar algunas obras. Uno de los momentos más sentidos llegó con la interpretación de “Nessun Dorma”, de Turandot, y su célebre “Vinceró”, dedicada al pueblo venezolano tras la reciente tragedia acontecida en el país. En la voz del tenor venezolano José Hernández, la pieza sonó especialmente emotiva y dejó una profunda huella entre los presentes.
Una tarde que ya forma parte de la historia de la UMCT
El concierto confirmó el gran momento artístico y humano que atraviesa la Unión Musical Ciudad de Tomelloso. Músicos, abanderados, familiares, simpatizantes y público general formaron parte de una tarde en la que Madrid y Tomelloso caminaron de la mano a través de la música.
La actuación en el Templete del Parque del Retiro no fue solo un concierto. Fue una celebración de la cultura, de la identidad musical tomellosera y del esfuerzo colectivo de una banda que supo emocionar a Madrid.
Madrid, Madrid, Madrid… gracias.









Programa de mano que la UMCT entregó a los asistentes











